Cultivo e industrialización de la caña de azúcar en México

La agroindustria de la caña de azúcar es una actividad relevante para la economía de México y lo ha sido a lo largo de cinco siglos de su historia. Se trata de un cultivo cuyo procesamiento demanda hoy grandes cantidades de mano de obra y un trabajo fabril especializado, por lo cual su problemática merece un interés particular.

Cultivo e industrialización de la caña de azúcar en México *

Centro de Estudios para la Transición Democrática, A.C.

La caña de azúcar es originaria de Nueva Guinea, de donde se distribuyó a toda Asia. Los árabes la trasladaron a Siria, Palestina, Arabia y Egipto, de donde se extendió por África. Colón la llevó a las islas del Caribe y de ahí pasó a América tropical. A México llegó con la conquista instalándose las primeras industrias azucareras en las partes cálidas del país como parte de la colonización.

El azúcar es uno de los productos básicos de consumo, su producción se realiza en los ingeniosa partir de los jugos de caña de azúcar y de remolacha, dando origen a una agroindustria que genera gran cantidad de empleos, participando directamente en la economía nacional.

La caña de azúcar suministra el 70 por ciento de la demanda internacional de azúcar, y el resto se obtiene de la remolacha. El azúcar se obtiene del jugo fresco y dulce de la caña, sus hojas y tallos se utilizan como forraje para el ganado.

Hay diferentes tipos de azúcar, desde el piloncillo o panela hasta el azúcar refinada, los cuales se usan como alimento básico del hombre o como materia prima para la industria. Ésta lo transforma en alcohol etílico, ácido láctico, dextrosa y glicerina.

Otros productos como la melaza se emplean para la fabricación de bebidas alcohólicas como el ron. Las fibras de bagazo que resultan de la molienda se utilizan para la fabricación de papel y madera prensada.

La agroindustria azucarera en México y Veracruz

La industria azucarera es una actividad relevante para el país, el cual cuenta con 62 ingenios y genera aproximadamente 300 mil empleos.

Los ingenios mexicanos procesan la producción generada en aproximadamente 500 mil hectáreas cultivadas, que generan un promedio anual de 34 millones de toneladas de caña de azúcar, con rendimiento de 68 a 69 toneladas por hectárea.

La historia moderna de la industria azucarera se remonta a los años Cuarenta. En esta época se formaron las principales empresas y México llegó a ser el segundo exportador mundial de azúcar después de Cuba.

Para 1970 se nacionalizan 60 ingenios del país por la incapacidad de cubrir sus deudas, quedando 15 en manos de particulares; en los años siguientes la industria sufrió alzas y bajas, generándose periodos de escasez que convirtieron a México en un importador. El nivel de vida de los cañeros y azucareros no tuvo mejoría alguna, mientras tanto los ingenios empezaron a deteriorarse, los niveles de eficiencia descendieron, la mayoría de ingenios se llenaron de empleados en proporciones tres o cuatro veces superior a lo necesario y no fue sino hasta 1988 que el gobierno decidió desincorporarlos.

En México, la agroindustria de la caña de azúcar proporciona una fuente de ingresos a cerca de 300 mil personas, de las cuales 74 por ciento viven en el medio rural. Actualmente México se encuentra entre los 10 principales productores y consumidores de azúcar a nivel mundial, su producción aproximada es de 4.1 millones de toneladas y su consumo de 3.8 millones de toneladas (1997).

El consumo per cápita de azúcar ha aumentado en un 45.6 por ciento desde 1970, a la fecha entre 42 y 52 kilogramos por habitante. Este aumento corresponde al consumo de azúcar en forma industrializada: refrescos, dulces, panes, etcétera.

En términos generales, el nivel de productividad de la industria azucarera en México es alto, los rendimientos en campo y en fábrica están por arriba del promedio mundial; no obstante, sus costos de producción son superiores a los considerados como eficientes.

La producción cañera y de azúcar se registra en 15 estados del país de la siguiente manera: Campeche (1 ingenio), Colima (1), Chiapas (2), Jalisco (6), Michoacán (4), Morelos (2), Nayarit (2), Oaxaca (3), Puebla (2), Quintana Roo (1), Sinaloa (4), San Luis Potosí (4), Tabasco (4) y Tamaulipas (2), aparte de los que se ubican en el estado de Veracruz.

La agroindustria azucarera veracruzana se compone de 22 ingenios que representan al 36 por ciento de la planta azucarera nacional, los cuales se abastecen de una superficie industrializable de 233 mil 11 hectáreas de caña de azúcar y dan ocupación directa e indirecta a 145 mil personas en campo y 22 mil en fábrica, lo que hace un total de 167 mil empleos. En Veracruz, una población de un millón de personas dependen de esta actividad económica.

Problemática del sector azucarero nacional

Según un análisis efectuado por el Comité de la Agroindustria Azucarera, la principal problemática del sector consiste en:

  1. Rezago tecnológico, tanto en el proceso industrial como en las técnicas de cultivo de la caña de azúcar, provocadas en buena medida por la desorganización del trabajo en el campo, deficiencias en la aplicación de paquetes tecnológicos y falta de maquinaria agrícola.
  2. Sobrerregulación del Estado en el proceso integral de producción primaria/ comercialización del producto.
  3. Infraestructura heterogénea y en algunos casos obsoleta o rezagada, que provoca bajos rendimientos, pérdida de tiempo y costos elevados de producción.
  4. Serios problemas para obtener financiamiento, el cual requiere de múltiples gestiones y se otorga insuficiente, fuera de tiempo y sobrerregulado. Adicionalmente priva el evento de la falta de garantías, pues las plantas se mantienen integralmente comprornetidas con FINASA o el Gobierno Federal, dado que no han concluido la liquidación de los procesos de venta.
  5. A la problemática de endeudamiento que enfrenta la industria -la cual se concentra en aproximadamente 30 deudores de FINASA y/o el Gobierno Federal, con adeudos estimados en 12 mil millones de pesos y severas dificultades para cubrirlos- se apareja la falta de inversión en la industria y en la modernización de los procesos de comercialización de los productos transformados, cuyas consecuencias son la deficiente distribución y la incapacidad para penetrar en un mercado interno de competencia abierta o en los mercados internacionales, mucho más complejos.
  6. La incipiente capacidad administrativa de los ingenios y la penetración legal de las organizaciones en las decisiones técnico-productivas, así como fenómenos de rezago y capacidad tecnológica en la producción primaria, la cual además tiene dificultades de movilización oportuna y eficiente por falta de transporte u obsolescencia del mismo.
  7. En general, los ingenios del país sufren altos niveles de endeudamiento, su descapitalización asciende a 2 mil 500 millones de pesos, lo cual representa entre el 30 y el 40 por ciento del valor de la planta productiva del país.
  8. Los ingenios que sobrevivan a la crisis, tendrán que volverse más eficientes y capaces de atraer inversión extranjera, lo que proporcionará la elevación de la producción de azúcar a su capacidad instalada actual, que es del orden de 5 millones de toneladas.

El problema de la alta fructosa

La alta fructosa es un sustituto del azúcar que se deriva principalmente del maíz.

Por el consumo de la alta fructosa hay una reducción en el mercado industrial del azúcar como consecuencia de la utilización de este subproducto por parte de la industria refresquera y dulcera.

Se estima que anualmente se consume un millón de toneladas de alta fructosa, la cual se importa a un precio de cien dólares la tonelada, mientras el azúcar refinada se cotiza en 540 dólares por tonelada, desproporción que desafía a la industria azucarera a abatir sus costos de producción.

Desde octubre de 1997, la SECOFI está aplicando un impuesto compensatorio de 6.1 por ciento aplicado a las importaciones de alta fructosa, pero no se ha revertido la tendencia al aumento en las compras de este sustituto altamente demandado por las empresas refresqueras Mundet, Barrito y Coca Cola, entre otras.

A futuro se han perfilado escenarios complejos para el azúcar, provocados por el impacto del creciente consumo de la alta fructosa. Estos escenarios establecen para el azúcar una baja inmediata de precio y por consiguiente de rentabilidad y capacidad de pago.

Actualmente se realizan consultas bilaterales en busca de una solución al conflicto azúcar/alta fructosa, de no ser así, Estados Unidos podría aplicar sanciones comerciales a México

Situación internacional de la producción cañera

El consumo mundial del azúcar ha tenido un fuerte crecimiento, ya que de 30 millones de toneladas en 1950, aumentó a 113 millones de toneladas en 1993.

La producción mundial de azúcar ha sido dominada por los países en desarrollo, los cuales en 1989 aportaban el 61.2 por ciento de la producción total, con un incremento del 71 por ciento entre 1969 y 1989, lo que contrasta con el crecimiento para el mismo periodo de un 35 por ciento en los países industrializados.

En los países en desarrollo de Asia, el consumo del azúcar creció en un 67 por ciento comparado con la tasa mundial de crecimiento del 17 por ciento, mientras que en África fue del 21 por ciento. El proteccionismo de los países industrializados como la Comunidad Económica Europea y los Estados Unidos han permitido una mayor contribución de estas regiones en la producción mundial.

La Comunidad Económica Europea se ha transformado de importador a ser un exportador neto. De los países en desarrollo, los asiáticos han incrementado su producción rápidamente (152 por ciento), en particular India, China, Tailandia y Pakistán, en contraste con Filipinas donde fue forzoso reducir su producción para tener acceso preferencial al mercado estadounidense.

India, Cuba, Brasil, China y África participan con el 60.4 por ciento del total de la producción de los países en desarrollo, representando un 37 por ciento de la producción mundial. Tailandia, Cuba y África participaron con el 68.4 por ciento de las exportaciones totales de azúcar de los países en desarrollo, lo que significó el 42.2 por ciento del total mundial, sin embargo, China y África participaron con 18 por ciento del total de las importaciones mundiales.

* Información del Centro de Estudios para la Transición Democrática, A. C.