Raúl Manuel Méndez Martínez

Poderes Públicos

Lic. Raúl Manuel Méndez Martínez

"Dejados a su propia inercia, los pueblos tienden al fracaso"

Todo intento utópico democrático, se viene abajo, si la gente se deja llevar por e1 espejismo intento que puede lograr la abundancia, simplemente votando por ella.

Corremos el riesgo de que la sociedad esta olvidando los conceptos y la esencia de la nación y La República, por dejarse arrastrar por el concepto seductor de la democracia, que si bien es correcto es tan solo un proceso, mientras que la nación y la república son mucho más que ello la nación como diría Goethe, es la que da un espíritu de comunidad a un agregado dé espíritus errantes que andan sin objetivo en las calles.

Y su forma es la República, misma que como hoy, siempre está en peligro; es una creación permanente, diaria. Si no se hace continuamente, se deshace a cada instante. Hay en ella algo esencialmente inacabado. Una República viva no puede terminarse.

Alguien reflexionó con preocupación, que en este tiempo de marketing, consumismo y globalidad podrían este otoño de la República y de los Estados nacionales morir en el invierno de la democracia.

Por ello al hablar de los PODERES PÚBLICOS, debemos empezar por hablar de la República, rex pública, la cosa pública para los romanos.

Así los poderes públicos se desprenden de este precepto y son aquellos, al menos conceptualmente que constituyen el instrumento del estado para cumplir sus objetivos. Y para ello se tiene la potestad del uso de la fuerza coactiva o la violencia institucionalizada. Ello garantiza el cumplimiento fiel de la norma jurídica.

Cuando lo planteamos de manera conceptual, no parece haber mayor problema, ya que urea sociedad expresa a través del sufragio, su voluntad de ser representada o gobernada, de entre sus conciudadanos, por, aquellos cuyas características los hacen acreedores de la confianza popular, ' es así como conceptualmente al menos a través de la democracia llegan al Poder los mejores hombres. El voto se respeta, no se induce, la selección de los candidatos es la correcta, el sistema de partidos funciona adecuadamente, se trazan los Programas de desarrollo, y la sociedad logra a través del poder Público la satisfacción plena de sus demandas.

Sin embargo algo falla en la realidad, porque a pesar de la certeza conceptual anterior, en no pocas ocasiones y no solo en México, sino en cal mundo el Poder Público se convierte en el instrumento de una élite para poder monopolizar los beneficios del desarrollo y es entonces cuando se da un colapso sistémico. ,

Actualmente la crisis del Poder Público se manifiesta puntualmente en la distorsión de sus objetivos reales, o dicho con mayor precisión en que las acciones del Poder Público cada vez benefician a los menos y perjudican a los más Mientras se globaliza la pobreza y se comparten democráticamente sus cargas y costos. La riqueza y el poder sé monopolizan. Hoy los espacios fundantes de los grupos que ejercen el poder verdaderamente son cada vez' más pequeños, Es decir son cada vez menos personas en el mundo, en el país, en el estado, en el municipio los que deciden cada vez más. La democracia o el sistema de elección democrático para ser únicamente útil para la elección de gobernantes.

Sin embargo por el costo de las campañas políticas, el acceso de un ciudadano común a la posibilidad de ser electo y de poder financiar una campaña son cada vez más difíciles, lo que implica que en ocasiones nuestra democracia, se convierta en un sueño utópico, cuyo despertar resulta en verdad dramático.

Comentábamos ayer que la democracia que tenernos en una República como la nuestra es una democracia indirecta o representativa, por ello tenemos legisladores, sin embargo en ese discurso incluyente se promueven referendums y consultas públicas que tienden a fortalecer al poder ejecutivo y debilitar al legislativo, es ese el camino para alentar la participación social, debemos de meditarlo, porque refleja entre otras cosas un hecho devastador; y.es que tal vez algunos legisladores no representan a sus gobernados, lo que es muy grave. Pero más grave sería que en esa separación de poderes estos legisladores no fueran cortesanos de un poder ejecutivo y este promoviera a través de este tipo de métodos, 'si bien democráticos, pero poco operativos, un debilitamiento de un poder que constituye quizá el último bastión de la República.

Porque más allá de los cuestionamientos a su capacidad, a su liderazgo, a su legitimidad, lo cierto es que el poder legislativo de nuestra nación es quién esta dando la cara en estos momentos ante los embates de los grupos de poder macroeconómico que consideran al mundo como un gran mercado y que tasan la soberanía, la libertad, la historia en unos cuantos millones de dólares. Son éstos grupos los que a través de sus empleados o siervos pretenden comprar la Industria eléctrica, la industria petrolera. E -incluso como sucede en Xalapa, el derecho a la distribución del agua potable.

Este es el marco del poder público en nuestra nación.

Un poder público que ya sabemos debes ser el instrumento del Estado, rnediante una administración burocrática, eficaz y eficiente, que garantiza el bienestar de lo sociedad, el progreso del pueblo.

Pero que sucede cuando la diferencia entre la opulencia e indigencia se magnifican, cuando el poder público es incapaz, o no tiene voluntad de abatir el rezago, o peor aún se beneficia de él. Que pasa, cuando ese poder público que debe de garantizar la seguridad de la población, la reprime, la masacra, incluso la asesina y debe ser juzgado por si mismo; en verdad se juzga, o se justifica.

Y más aún ante el embate de los grupos de interés multinacional el Poder Público al menos en nuestro país se ve impotente para poder dar una respuesta a este tipo de presiones; parece que se le agotan los argumentos y ante esta falta de poder argumentativo, opta por el sacrificio, la inmolación de la Historia, la Soberanía y como su más preclaro representante, opta por el sacrificio de la República, hoy casi nadie habla de ella, es un tema poco comentado, nos estamos perdiendo en la inmediatez de los acontecimientos y acaso estamos olvidando nuestra referencia más precisa, aquello que es el, verdadero instrumento y forma de la nación.

Estamos en el mes de la patria y poco se habla de ella, sé dio más difusión al recuerdo del atentado en las torres gemelas que a la reflexión del momento fundacional de nuestra nación, hoy poco hablamos de la Independencia, quizá porque sabemos que la estamos perdiendo.

Por ello para poder rescatar ese poder público debemos fortalecer La República.

Para ser grande, hay que ser estable; no solo es 'necesario buscar cómo conciliar intereses diferentes para lograr un bien común, también debemos de trascender de estos intereses diferentes.

Decía Madison que: "ninguna sociedad, incluso la más pequeña, jamás ha estado compuesta por una masa de ciudadanos homogéneos", México evidentemente tampoco lo estuvo ni lo esta. Por tanto fue necesario construir una referencia más amplia, que permitiera evitar que la mayoría aplastase á la minoría. Esta es LA REPÚBLICA, que sustrae como diría Ikram Antaki, a la nación sacralizada dei ámbito de la política cotidiana.

Por ello LA REPÚBLICA no puede ni debe casarse con los cambios cotidianos que animan al cuerpo social, ya que es una superestructura.

Sabemos que muchas veces con muy buena voluntad, pero la mayoría de veces con más ignorancia algunos Gobernantes, pretenden personalizar, modificar las razones y la función de.la República a su particular, visión de las cosas ello se da en el poder federa, estatal e incluso municipal. Es parte de la naturaleza humana.

Pero solo quien ignora como debe de proceder y funcionar una república, quien ignora la esencia de nuestra Nación puede proceder de tal forma.

Nunca vamos a lograr un gran éxito como nación, por un decreto per sé o por una modificación constitucional, mucho menos con privatizar o bursátil izar nuestros activos. Si lo dudan miren a Argentina, que vendió todos Ios recursos del Estado y esta a punto de ser borrada como nación independiente, cada vez más personas emigran de este país y cada vez pierden más soberanía.

Debemos entender que el concepto república se identifica con la declaración universal del hombre y del ciudadano. La síntesis Republicana traduce la tesis de que el gobierno o mejor dicho el ejercicio del Poder Público no es un derecho divino, quizá por ello irrita tanto a las personas que tienen propensión o añoranza por la dictadura y por las monarquías.

Pero en una REPÚBLICA no hay herencia de funciones,y se puede cuestionar el poder por medio de la elección. La soberanía es del pueblo y el pueblo encarna a la nación.

¡Cuidado por tanto con una población poco ilustrada! Por ello debemos elevar los niveles de escolaridad. Mejorar la calidad del' Sistema Educativo nacional, y sobretodo que este promueva la consolidación de nuestros valores de identidad nacional. Recordemos aquello de "solo puedo luchar por lo que amo; amar lo que respeto y respetar lo que conozco" Si no conocemos nuestra nación poco o nada querremos hacer por ella.

Se requiere de un sistema electoral, donde el sufragio sea universal, pero que al mismo tiempo se promueva la educación del pueblo. Es decir un pueblo maduro cuya decisión no sea producto de la enajenación o un bombardeo publicitario, sino de una decisión razonada entre los diversos paradigmas que se ofrecen y la viabilidad de estos, sin olvidar la personalidad de quien los postula. Pero debemos comprender que para que un pueblo sea republicano, debe comprender la república, todo ciudadano Ilustrado es necesariamente republicano. Por ello preocupan los 800 mil analfabetos de Veracruz o que 3 millones de habitantes aún no concluyan la secundaria. `

La escuela por ende es la institución Republicana por excelencia, es como diría Montesquieu, en el gobierno republicano donde se necesita toda la potencia de la educación. Y es la escuela la manifestación republicana por excelencia, porque allí, a través de ella, el deseo de igualdad pasa de la república a la democracia. La escuela además tiene fe en la razón que es la que sustenta la república. El proyecto de la escuela es instruir, no solo educar: la instrucción crea una cultura, que permite á la educación florecer. La función de la escuela es acelerar la movilidad social. Por ello como consecuencia el laicismo es un principio fundador de LA REPÚBLICA, que hace de la libertad de creencia un asunto privado. Porque quienes rechazan la laicidad equivale a que aseguren qué afirmen que no existe un espacio público común para aquellos cuya religión es diferente. Y la fuerza Republicana radica en su capacidad de integración. Mientras que sus enemigos como los neoliberales admiten y alientan la división de las sociedades, la sociedad del mercado y no les importa la cohesión social, la República apuesta por una sociedad integrada y justa. Quizá este sea el mayor pecado de la REPÚBLICA el apostar por una utopía,, la utopía de que los hombres seamos iguales.

Y sus detractores, ante el desencanto de esta utopía apuestan por una sociedad asimétrica y hedonista, pero ingenuamente muchos conciudadanos creen que se integraran a un proyecto del que están excluidos de origen.

Por ello la importancia de la escuela en la república, ya que la escuela junto con la familia forman el civismo en los ciudadanos. El civismo. es una virtud privada de utilidad pública. Parte de la ilusión republicana de una sociedad que sería digna del hombre. Se denuncia la inmoralidad, la decadencia de las costumbres colectivas, luego se exaltan las virtudes ciudadanas y las instituciones.

Algunos consideran que:

Se trata de estigmatizar la desaparición del discursó moral, el olvido de la cortesía, la impotencia del estado, la exasperación del individualismo; para otros:

Se trata de denunciar la mundialización de la economía y las redes de información, la uniformidad de una cultura de consumo, la cultura Light, para unas mentes Light.

Sea lo que sea, lo cierto es que estamos produciendo una ciudadanía sin civismo.

Y el civismo es una virtud que da nacimiento a todas las demás virtudes particulares que sustentan a una nación, y manifiesta una preferencia continua por el interés público.

El civismo es un voto piadoso de reconciliación entre lo particular y lo universal.

Para garantizar, la existencia de una nación de ciudadanos y no de vasallos es necesario un respeto mutuo:

Los individuos, los ciudadanos debemos de admitír que existe un campo público unificado, independiente de las solidaridades religiosas, clánicas o familiares, y deben de respetar las reglas de su funcionamiento.

La nación es una asociación voluntaria de hombres iguales.

El comportamiento cívico describe una actitud con la regla colectiva que trasciende el razonamiento binario (conductismo).

El deber confiere, derechos, el derecho impone deberes y supone un compromiso positivo.

El civismo es una actitud de adhesión que valora los aspectos del interés general, moviliza la capacidad de participación, de contribución, de reciprocidad de las personas. Por ello el dejar de fomentarlo ha tenido un costo tan alto para nuestra nación.

Recapitulando, el poder público reviste un asunto toral, no solo de la agenda ciudadana, sino de la nación en su conjunto. Debemos de luchar por su rescate y por un correcto ejerció del mismo.

Para concluir:

Inicié el presente ensayo citando a Alexis de Tocqueville quien decía que "dejados a su propia inercia los pueblos tienden al fracaso"

Agrego que todo intento utópico democrático se viene abajo si las personas se dejan llevar por el espejismo de que se puede lograr la abundancia simplemente votando por ella.

Las demandas populares requieren la interpretación de hombres y mujeres cuyo oficio es gobernar.

Por ende la calidad y personalidad de dichos personajes influye con el desarrollo de una Nación.

El individualismo, ética, conciencia social, humanismo, cimbran las bases de un gobierno exitoso.

La Dirección Política, el ejercicio del poder público, es una forma especial de arte, que requiere a la vez fuerza y visión en grado extraordinario.

Lamentablemente por ignorancia, superficialidad o snobismo ha prevalecido la creencia de que lo que el País o el Estado requieren es un gran hombre de negocios para administrar el gobierno, alguien que haya demostrado que sabe administrar con, eficacia y eficiencia una empresa de grandes dimensiones. Esta creencia es totalmente errónea y a dos años del Gobierno de Fox, los mexicanos lo vivimos con desencanto el costo de este impulso.

Administrar es una cosa, dirigir un País es otra.

Los administradores tienen como objetivo hacer las cosas de una forma adecuada. Los dirigentes políticos tienen como objetivo hacer las cosas adecuadas.

Dirigir un País es mucho más que técnica, aunque en ese cometido sea necesario recurrir a las técnicas. En cierto modo la administración es prosa y la dirección política es poesía.

El líder trata necesariamente con imágenes, símbolos, sentimientos y la clase de ideas o tendencias que se convierten en una fuerza de la historia.

El administrador solo se rige por el mercado y no le importa la satisfacción de la sociedad sino solo en la medida que esta favorezca un mayor consumismo. Un vendedor de cigarros y de alcohol, no se preocupa en la salud de la sociedad, sino en la ganancia económica de él y su empresa.

Un político que actúa así lo condena no solo la Historia, sino la legislación vigente. Mientras a un administrador que actúe de tal forma lo premian a un político que proceda de manera análoga se le estigmatiza.

A la gente se le convence con la razón pero, se le conmueve con la emoción. Mientras el administrador solo busca enajenar y persuadir, el líder debe convencer y conmover.

El administrador piensa en hoy y mañana.

El líder debe de pensar con base en el ayer, el hoy el mañana y en pasado mañana.

El administrador representa un proceso. El líder una dirección en la historia.

Un administrador sin nada que administrar queda reducido a nada.

Pero incluso fuera del poder un líder cuenta con seguidores.

Ser un gran líder exige una amplia visión que lo inspire y le permita inspirar a una nación. La gente odia y ama, a la vez al gran líder, pero casi nunca permanece indiferente ante él. Lo cuestionan, lo calumnian, lo critican, lo envidian. Pero es siempre una referencia; una propuesta paradigmática.

Una montaña en el valle, o una estrella cuya luz ilumina el destino a veces de toda una generación.

Y es que no basta con que el líder conozca la la adecuada de proceder. Ha de ser además capaz de actuar.

El aspirante a líder que carece de juicio o perspicacia para adoptar las decisiones adecuadas, fracasa por falta de visión. El que sabe lo que conviene hacer, pero no logra hacerlo, fracasa por ineficacia.

El gran líder precisa a 1a vez la visión y la capacidad de conseguir lo adecuado. Para ayudarle contrata, administradores, pero solo el puede fijar la dirección y proporcionar esa fuerza motivadora.

La gran causa que mueve a un líder puede consistir en crear algo nuevo o conservar algo viejo.

Un líder fuerte que dirige una causa débil, puede prevalecer sobre uno débil que dirige una causa fuerte, o una causa mala puede prevalecer sobre una buena por esta razón.

Por esto es tan preocupante que quizá en este momento en el marco de una ausencia de inteligencia y calidad. moral en la cúpula" no existan en la gran palestra nacional auténticos líderes, quizá no hay hombres de Estado entre nosotros, quizá solo hay pequeñas personas con pequeños cálculos a su altura, actores que no logran salir de sus papeles secundarios.

0 quizá, y creo más en esto la sociedad debe ser más participativa, los ciudadanos debemos ser, más responsables, críticos, propositivos y coadyuvar al proceso del desarrollo nacional.

Porque en otro tiempo, solo la calidad moral e imponente inteligencia de héroes como Hidalgo, Allende, Juárez, Ignacio Ramírez, Melchor Ocampo, Carranza, Cárdenas y tantos más mitigaron la ignorancia facciosa y oscurantismo de su época que amenazaba con sojuzgar a la sociedad.

Para lograr la consolidación de nuestro país debemos consolidar y reforzar LA REPÚBLICA, nuestro país y nuestro estado necesitan, la suma de muchas voluntades, en este sentido cuentan con la mía.

MUCHAS GRACIAS DAMAS Y CABALLEROS.