Raúl Méndez

Analfabetismo en el estado de Veracruz
Seminario Pensar Veracruz
26 de septiembre de 2002
Tema: Educación Pública
Ponente: Raúl Méndez
Introducción
En la lucha histórica de México en pos de alcanzar una forma de organización civil y un sistema político, económico y social, basados en la libertad, la igualdad, el progreso y la independencia.
La educación ha desempeñado un papel fundamental hasta el punto de constituirse en el cuerpo y sustento del vigor Nacional.
A las ideas filosóficas liberales y a las reivindicaciones políticas de la revolución, la educación agrego el ingrediente nacional y popular.
A partir del triunfo de la Revolución mexicana, el Sistema Educativo Nacional ha experimentado un crecimiento que puede ser considerado como explosivo.
En 1910 solo el 25.4 % de los niños en edad escolar asistían a la escuela primaria, actualmente se puede atender potencialmente a la totalidad de la población en edad escolar que la demanda.
Todo ello ha requerido la contratación de miles de docentes y la construcción de espacios escolares; cuando se fundó la Secretaría de Educación Pública en 1921, había 868 mil alumnos en 11 mil escuelas primarias.
Actualmente el Sistema Educativo Nacional cuenta con una matrícula de 14,808,300 educandos, y un cuerpo docente de alrededor de 545,717, en alrededor de 200,833 escuelas.
Tal hecho no es fortuito ni responde exclusivamente a la voluntad política de los gobernantes, sino es el resultado de la presión popular por la educación.
Este hecho se manifiesta en muy diversos espacios y en infinidad de actos políticos, a lo largo y ancho de la geografía nacional.
Lo mismo en la Sierra madre Occidental que en las costas del Golfo de México, tanto en la selva Lacandona como en los fraccionamientos residenciales de la ciudad de México, se demanda por igual, contratación de docentes y construcción o remozamiento de espacios escolares.
Esta dinámica de exigencias populares y respuestas gubernamentales ha derivado en un impulso que en muchas ocasiones ha sobrepasado la simple inercia administrativa.
Los avances en materia educativa han sido de manera general por demás espectaculares, al propiciar el acceso de millones de mexicanos a la educación.
La expansión de la matrícula ha requerido una intensa construcción de espacios escolares y la contratación millares de docentes.
Este fenómeno de expansión acelerada no ha sido armónico en los aspectos cuantitativo y cualitativo de los servicios que se ofrecen con respecto a los que se demandan.
Lo anterior ha traido como consecuencia una serie de rezagos acumulados al paso del tiempo, mismos que se han agudizado hasta alcanzar niveles verdaderamente alarmantes.
Porque si bien es cierto que el Sistema Educativo nacional ha respondido adecuadamente en el aspecto cualitativo; el rezago más grande se manifiesta en el abatimiento del aspecto cualitativo del mismo y en el doloroso estigma que representa que el 12.42 % de la población nacional 9,936,000 (según datos del XII Censo General de Población y Vivienda 2000, realizado por el INEGI) (aunque se estima que la cifra oscila en alrededor de los 15 millones de analfabetas.
Asimismo las deficiencias Sistémicas se agudizan en la educación suburbana y rural, a la que a los problemas cualitativos que confronta el Sistema Educativo Nacional, se le adicionan los propios de este tipo de zonas geográfico-sociales, entre estos podemos mencionar:
Marginación, falta de acceso a los beneficios del desarrollo, deficientes hábitos de higiene, mala alimentación, desnutrición, miseria, limitadas fuentes de empleo, atavismos, alcoholismo, prostitución, consumo de estimulantes, vandalismo, falta de espacios recreativos, menosprecio, explotación etcétera.
Grandes son por tanto las obligaciones de los maestros, pero aún más en una patria como la nuestra, donde mediante la alfabetización y el acceso a la educación, se pretende integrar el vasto tejido social y poner los cimientos de un País remozado y alerta.
El edificio intelectual y moral de nuestra cultura y de nuestro futuro, descansa sobre los muros del aula humilde, donde el educador más modesto va a enseñar a leer y escribir al niño más desvalido.
Base insustituible de la estructura social de la República, resulta por consiguiente, esa pobre escuela, a menudo escasa de vidrios y amueblada no pocas veces con bancas rotas, que para llegar a ella el docente hubo de bregar un largo trecho, pero que su inquebrantable mística lo mantuvo firme y no lo hizo claudicar por arduo que fuera el reto.
Son los docentes que dejan su vida en las aulas, verdaderos héroes anónimos, motores de la Revolución por venir y es la preocupación por la alfabetización, por la educación, por el saber, la manifestación más acorde de la inquebrantable lucha de México sobre las limitaciones que imponen la accidentada Geografía Nacional, las asimetrías Sociales y la insensibilidad y estupidez de tecnócratas ajenos al proceso de desarrollo nacional.
Es en este contexto, donde la que suscribe ha decidido analizar un problema sistémico, derivado de problemas de inteligencia y enfoque, en la aplicación de una política pública.
El análisis es del problema de Analfabetismo que padece más del 12% de La población nacional y el fracaso de la política de atención a dicho problema.
En síntesis constituye el presente un intento por romper la inercia que ha imperado en las políticas de atención al rezago educativo, en especial al analfabetismo.
Diagnóstico
Una buena administración es un conjunto de decisiones importantes y de detalles, la constante preocupación por el deber ser, el deber hacer, por el compromiso que asumimos, por la responsabilidad que adoptamos.
A menudo muchas personas opinan incluso de buena fe que el Sistema Educativo nacional debe adaptarse a su particular visión de las cosas; solo quien ignora como funciona el sistema educativo nacional, puede proceder de tal forma.
En educación los cambios son necesariamente graduales y los que calan más hondo pueden tardar décadas en implantarse. Sin embargo la demanda de los rezagos acumulados con el paso del tiempo exige acciones inmediatas, pero con una visión de futuro.
En la elaboración de dicha visión de futuro o prospectivo, no basta el simple seguimiento cuantitativo de los indicadores, sino resulta fundamental el ponderar las diversas variables situacionales, así como el potencial real con que contamos para afrontar el desafío y lograr el futuro óptimo.
Del mismo modo es necesario antes de implementar una política conocer a fondo el terreno donde se pretende incursionar, pisar la cola a dragones desconocidos puede derivar en mayores problemas que aquellos que se pretendía resolver.
La oportunidad con que se implanta una política es un factor fundamental a considerar, precipitar su aplicación o retrasarla en demasía puede hacerla fracasar, por mucha consistencia técnica que posea.
La extensión geográfica de su cobertura (a mayor cobertura, menor eficiencia) es un factor fundamental al aplicar una política, así como el enfoque de esta, no es lo mismo iniciar un Programa estatal de cobertura simultánea, que iniciar un programa estatal atendiendo primero las microrregiones con mayor o con menor rezago, o con mayor o menor factibilidad, del mismo modo es evidente que es diferente la complejidad estatal, regional, distrito o municipal.
La capacitación de los diversos actores que intervienen en el proceso es otro factor fundamental a considerar, no es lo mismo una capacitación súbita que un proceso razonado y consistente, del mismo modo el perfil del capacitado y la estrategia de capacitación (directa o indirecta) es un elemento que condiciona la efectividad de un proceso.
La delimitación del universo poblacional susceptible de atención, es quizá el elemento fundamental en la aplicación de cualquier política, por ello se magnifica la veracidad de los datos, derivado de un proceso serio de investigación, con personal solvente y honesto (Lo que raramente sucede en la administración pública, tendiente a los números felices o trágicos al gusto del solicitante).
El crear un espacio de negociación entre los beneficiados por un cambio y los perjudicados por este, condiciona determinantemente la viabilidad de un proyecto. Cuando no se abre el espacio de negociación los afectados (reales o imaginarios) por la política pública o el proceso de cambio, oponen tan férrea resistencia que en muchas ocasiones no solo dificultan, sino que cancelan el proyecto.
El saber dar una difusión previa a su implantación que sensibilice a la sociedad y haga que esta demande la aplicación de la política que pretendemos aplicar es un factor a ponderar, donde no basta el simple marketing, sino un impacto directo de la situación costo beneficio.
El establecimiento de una adecuada estructura organizacional resulta fundamental. En ocasiones se burocratiza tanto un proceso que son proporcionalmente más los recursos que se asignan a aspectos burocráticos que a la ejecución misma del proceso. Del mismo modo en ocasiones se cae en la frivolidad de reducir la estructura a una microscópica expresión directiva que centraliza las acciones y añade entropía e ineficiencia al proceso.
La claridad de los objetivos, acciones y metodología, plasmados en materiales fácilmente manejables y comprensibles, son en conjunto algunos de los factores a reflexionar cuando se pretende alcanzar el éxito de una política pública.
Igualmente trascendental resulta el seguimiento que se asocie a la política pública a través de evaluaciones periódicas que permitan reorientar reforzar, mantener o cancelar dicho proyecto.
El contar con una especie de "padrino político" de la política pública, es decir un funcionario con la conciencia de que resulta prioritario implantar tal o cuál política y que este dispuesto a afrontar riesgos y asumir costos políticos constituye un elemento fundamental si se aspira al éxito de una política pública, en virtud a la complejidad que conlleva su ejecución y los costos y resistencias que enfrenta. Por tanto el nivel de convicción del promotor y su peso político específico, así como la proporción del compromiso o del apoyo al proyecto condiciona fundamentalmente la viabilidad de una política pública.
Con base en las reflexiones anteriores, resulta lógico deducir él por qué de la magnitud del problema del analfabetismo en el Estado de Veracruz, ya que en principio no solo, no ha existido un funcionario público de gran peso que tenga conciencia de la magnitud el problema (analfabetismo), sino que las acciones implementadas presentan muchos de los vicios antes señalados.
Asimismo El Programa Veracruzano de Educación y Cultura 1999-2004, a pesar de que en el punto 2.3. DIAGNÓSTICO SITUACIONAL DE LA EDUCACIÓN EN VERACRUZ y en especial en el punto 2.3.1. ANALFABETISMO, señala la prioridad social que representa la educación y de reflexionar en que:
"Los parámetros para determinar el avance educativo de un País, de una región o de un Estado, se concentran en los promedios de escolaridad, los índices de analfabetismo, deserción y repitencia y en los exámenes académicos... Para la Reforma educativa del Estado de Veracruz tales datos a pesar de su importancia no son los únicos criterios para medir eficazmente y por sí mismos el grado de educación real"1.
Asimismo dicho Plan señala que:
"El desafío de alfabetización no puede verse aislado del compromiso que tiene el Gobierno del Estado de promover un progreso centrado en lo humano y crear una sociedad participativa basada en el pleno respeto a los derechos humanos, ya que solo así es factible un desarrollo sustentable y equitativo.
...De esta forma la alfabetización como parte fundamental de la educación de adultos, se convierte en algo más que en un derecho: es una llave necesaria para el acceso justo y digno de Veracruz al siglo XXI. La alfabetización es también una condición para una acción ciudadana consciente e informada y, a la vez, una consecuencia de la participación plena en la vida social. La alfabetización ya iniciada como movimiento social en todos los rincones de nuestro estado, pretende configurar en cada Veracruzano una identidad segura y plural, capaz de dar mayor significado a la existencia.
...Así concebida la alfabetización comprende la vinculación de los procesos de aprendizaje con situaciones reales del vivir público y privado, y por ello promueve el compromiso de todos los miembros de la comunidad a la que pertenecen los alfabetizados, para que todos y cada uno desarrollen sus habilidades, enriquezcan sus saberes y mejoren sus capacidades técnicas o profesionales, o las reorienten en función de sus propias necesidades y las de la sociedad.
... La falta de acceso a la lectura y la escritura obedece a situaciones estructurales de injusticia y marginación. No se es pobre y marginado por ser analfabeta; se es analfabeta por ser pobre y marginado".2
No obstante las anteriores, profundas y consistentes reflexiones en el año 2000, 711,642 jóvenes y adultos eran analfabetas en el Estado de Veracruz, según datos oficiales; de igual modo 1,200,000 personas no han podido terminar la primaria (de estos una proporción importante constituye el grupo de analfabetos funcionales) y 1,280,000 personas no han concluido la secundaria, es decir que en el Estado de Veracruz, existe un submundo de 3,191,642 personas son analfabetas, con primaria incompleta o no han concluido la educación secundaria (el mínimo educativo). Adicionado a lo anterior se considera analfabeto a las personas mayores de 15 años, y no se considera dentro del grupo de personas que no han concluido la educación primaria o la secundaria ni a quienes en ese momento la están cursando, ni a quienes están en edad escolar y por consiguiente tienen la posibilidad de hacerlo, tampoco se considera en este grupo a los menores de seis años. (ver gráfica anexa).
Con la anterior reflexión el problema educativo de Veracruz, se magnifica y toma tintes de tragedia.
Más aún al no ser considerada la prioridad de las políticas públicas del Estado.
Para ser objetivos, el problema educativo, no es privativo del Estado de Veracruz (sino de todo el mundo) pero los problemas se magnifican en nuestro estado (al igual que por la condición de subdesarrollo y problemas de inteligencia o de intereses en nuestro País).
Pero bien, dando una visión global al sistema educativo nacional, y en especial a la atención al analfabetismo vemos que este:
Funciona de manera desarticulada, restando eficiencia al conjunto, desarticulado en cuanto a su organización, donde los programas de las diversas instancias, se duplican, se omiten e incluso se contraponen total o parcialmente entre sí.
Por otro lado los contenidos programáticos de los diversos niveles no responden a las exigencias de los diversos grupos poblacionales ni representan una alternativa cualitativa con respecto a las necesidades.
Ello genera que las Universidades e Institutos de educación superior se conviertan en verdaderas fábricas de desempleados, al no contar con un programa de vinculación que incorpore a los egresados de las diversas áreas con el mercado laboral.
Asimismo medidas populistas o torpes han alentado un proceso de masificación de la enseñanza con una erosión de los contenidos programáticas, derivando en que la educación en México (como en todo el mundo) presenta en general una baja calidad. No es posible que por un discurso igualitario se incremente la matrícula de las Universidades públicas o privadas, solamente para atender a una población escolar que ha demostrado su ineptitud en los exámenes de aprovechamiento y por ende su nula vocación académica.
Y como contraste la falta o limitada atención al Analfabetismo, a la Investigación educativa y a la problemática de la población que no ha concluido la primaria o la secundaria.
Reflexionemos:
Mientras existan en Veracruz 711,642 analfabetos y haya 2,480,000, adultos sin haber concluido la educación básica.
Será imposible hablar de una sociedad igualitaria.
No debemos soslayar que aunado a la voluntad política, es necesario contar con la presencia de una persona con la voluntad y capacidad de a la manera de un director de orquesta unir los elementos más disonantes e interpretar la sinfonía, en este caso en torno a un objetivo común la alfabetización. En este contexto deberá armonizar las relaciones entre las instituciones públicas, sindicales, partidos políticos, sociales, religiosas, organismos privados y demás protagonistas del proceso.
Del mismo modo se requiere se otorgue el techo presupuestario necesario para la ejecución del proyecto; al ponderar las tasas de criterio de retorno, por cuestionables que sean se apreciará que es más elevado el costo de no educar que el de hacerlo. Ya que la educación no es un gasto, sino una inversión que debe ser vista como tal.
Son como mencionamos líneas arriba, las presiones de orden social, político y económico las que hacen relevante un problema, de ahí la importancia de las políticas públicas del Estado a los problemas de cobertura educativa y analfabetismo; Resulta más evidente para la población en su conjunto el observar a un adulto analfabeto o a un niño que no asiste a la escuela. Que analizar la impreparación de un Licenciado, un maestro o un doctor, o las deficiencias cualitativas del sistema educativo.
Esta prioridad de las políticas públicas en materia educativa generó que en 1982 por primera vez en la historia de nuestro País se pudiera ofrecer educación pública primaria a la totalidad de la población en edad escolar que la demandó, ello se explica en virtud de que por primera vez en la historia de la Nación se invirtió un 6% del P.I.B. (La UNESCO recomienda invertir el 6.6% del P.I.B. en educación a los Países avanzados y alrededor del 7.5% a los Países con rezagos como el nuestro), desde entonces y hasta nuestros días la matrícula se ha estabilizado e incluso presenta tendencias a decrecer, lo que deberá necesariamente significar las deficiencias cualitativas que por el fenómeno de expansión acelerada era más difícil observar y atender.
El Plan Nacional de Desarrollo, en su apartado de educación da prioridad a los aspectos antes señalados y el abatimiento del analfabetismo ocupa un lugar estelar. Sin embargo al ponderar la globalidad, el librecambismo, el fomento del individualismo, la tendencia a la privatización del sector educativo, las autonomías locales y el sobrevalorar y confundir el concepto de finanzas públicas sanas, entonces la supuesta prioridad que se otorga al analfabetismo, se diluye.
Como contraste podemos señalar el fracaso del País y en especial del Estado de Veracruz en la atención al analfabetismo,
En 1990 había 1,257,870 analfabetas en el Estado de Veracruz, lo que representaba el 18.23% de la población del Estado, en el año 2001 hay 1,050,917.
A nivel Nacional había en 1990 un total de 11,104,539 analfabetas, lo que representaba el 12.42% de la población Nacional, para el año 2001 existen en el país 9,328,836 analfabetas, mismos que representaban el 9.57% de la población. (ver gráficas anexas).
Es menester señalar que los datos anteriormente presentados corresponden al XI y XII Censo General de Población y vivienda, estimaciones de analistas le agregan 5 puntos porcentuales a dichas tasas.
Sin embargo a pesar de lo anterior, en 1990 Veracruz ocupaba el sexto lugar Nacional de analfabetismo con un porcentaje de 18.23%, detrás de Puebla con 19.18%, Hidalgo con 20.65%, Guerrero con 26.82%, Oaxaca con 27.48% y Chiapas con 30.01%, recordamos que la media Nacional era de 12.42%.
Y en el año 2000, Veracruz ocupa el quinto lugar nacional en mayor tasa de analfabetismo con 15.21%, solo detrás de Hidalgo con 15.41%, Guerrero con 21.12%, Oaxaca con 21.69% y Chiapas con 23.48% la media Nacional descendió a 9.57%. (ver gráficas anexas)
El análisis de la evolución del analfabetismo deja de manifiesto el fracaso de la Política Pública de alfabetización, en el Estado de Veracruz, ya que mientras las entidades federativas con más alto índice descendieron sus tasas en el orden de alrededor del 5%, el Estado de Veracruz descendió su tasa en alrededor de solo un 3%. Asimismo pasó del sexto lugar al quinto lugar de la ignominia.
Es menester que ponderemos que la disminución de los índices de analfabetismo es muy cuestionable la premisa del ser la resultante de un éxito de la política pública respectiva, en virtud que el grupo poblacional que presenta un índice más elevado de analfabetismo es el de mayores de 60 años, seguido por el de entre 50 y 59 años(ver cuadro anexo), como resulta evidente la tasa de mortandad de este grupo de edad es más elevada que la del resto de los grupos poblacionales, por consiguiente la disminución de los índices de analfabetismo, tanto en el Estado como en el resto del país, tiene mucho que ver con esta consideración más que con una posible efectividad de las políticas públicas de atención al proceso de alfabetización.
El caso Chiapas resulta paradigmático. Si analizamos la mortandad provocada por los conflictos del EZLN, la tasa de mortandad indígena y de personas mayores de 50 años (que corresponden al grupo donde existe mayor índice de analfabetismo) y vemos la importante reducción de puntos porcentuales en su tasa de analfabetismo.
Entonces su progreso, resulta sumamente cuestionable.
La atención al rezago en materia de alfabetización, ha sido un verdadero fracaso en el Estado de Veracruz en el que han intervenido diversos factores, entre los que destacan:
- Duplicidad y contraposición de funciones entre los organismos encargados de la atención al rezago tales como el INEA (hoy IVEA), la Dirección General de Educación Popular, la Dirección Federal de Primarias, Misiones Culturales, entidades municipales y del sector privado, etcétera.
- Inadecuada metodología.
- Impreparación de los posibles alfabetizadores.
- Crisis económica.
- Marginación.
- Dispersión geográfica.
- Migración.
- Crecimiento poblacional (aunque con bajas tasas).
- Crisis sistémica manifiesta en problemas de coordinación y capacitación interinstitucional.
- Saturación de objetivos a los alfabetizadores, desviándolos del aspecto central.
- Falta de apoyo político, y por ende económico a este programa.
Asimismo las políticas neoliberales con su pragmatismo e insensibilidad social, soslayan los programas sociales entre los que destaca el de alfabetización y educación en general.
Para ejemplificar lo anterior veamos que en 1919 el número de maestros de educación primaria era de 9,560, para 1921 aumento a 25,312 es decir se registro un aumento del 164.7%, en el ciclo escolar 90-91 había 810,890 y para el periodo escolar 2000-2001 solamente se incremento a 1´009,257 desde preescolar hasta secundaria.
(ver gráfica anexa)
En el estado de Veracruz durante los últimos dos ejercicios la plantilla docente en educación primaria no se ha incrementado significativamente, en el presente ciclo escolar 2000-2001 no se crearon en educación básica el número de plazas requeridas por la sociedad.
Las políticas públicas en materia de educación presentan una preocupante tendencia a la privatización, lo que queda de manifiesto en la disminución de la matrícula en las escuelas normales públicas y como contraparte la creación de innumerables normales privadas e instituciones de nivel superior, muchas de ellas incluso apócrifas.
O que surgen de supuestos paradigmas pedagógicos, pero que en realidad se derivan de componendas de grupos de poder.
Recapitulando el diagnóstico del problema de ANALFABETISMO en el Estado de Veracruz presenta tintes de tragedia y su solución es una verdadera prioridad estatal, y se deriva de tres factores fundamentales:
- Que el analfabetismo no sea considerado una de las tres prioridades de los Gobiernos Federal, Estatal y Municipales.
- Errores sistémicos de la estructura institucional que atiende dicho problema social entre otros la ignorancia de los titulares y de los mandos medios, omisiones, duplicidad y contraposición de funciones.
- Rezagos acumulados al paso del tiempo y problemas sociales (miseria, desnutrición, deserción derivada de necesidad de procuración de ingresos colaterales a la familia).
Visión de futuro
Cuando la síntesis medieval tomista, cristiana aristotélica, que veía al bien y a la verdad como idénticas, fue irrevocablemente desmantelada en la primera década del siglo XVII por la Revolución científica.
Es ahí donde se gesta el más importante cambio de la civilización que previve hasta nuestros días y que modifica la concepción del universo hasta entonces visto como algo vivo, poseedor de sus propios objetivos y metas y por lo tanto inerte, para dirigirse hacia el principio concluyente del valor de la existencia a partir de su cuantificabilidad.
No hay más realidades básicas en un objeto -como diría Grmshy- que las partes en las cuáles este pueda ser descompuesto. La cuantificabilidad y el acto deliberado de visualizar a la naturaleza como una abstracción, abren la posibilidad para que Francis Bacon proclame al control de la naturaleza como la verdadera meta de la ciencia.
Conocer algo es poder controlarlo, principio filosófico que da sustento a la era tecnológica, la cuál se inicia con Galileo y Newton, es postulada por Bacon, asumida puntualmente por nuestra civilización, a la cuál llega como positivismo.
El paradigma cartesiano o tecnológico es la igualdad de la verdad con la utilidad, con la manipulación del ambiente hecha objetivo.
La visión holística del hombre como una parte de la naturaleza, sintiéndose en su casa al estar en el cosmos, quedó, por el efecto de la Revolución científica en una trampa romántica.
Y este cambio profundo de civilización pudo consolidarse debido a la presencia de la palabra.
Solo a través de la palabra el hombre se mezcla con sus semejantes, los comprende y entonces del diálogo surge la cultura. Es por tanto que la invención de la imprenta de Juan Gütemberg haya generado una verdadera Revolución intelectual, moral, económica y por supuesto política.
El fin del iluminismo se debe a la explosión de la palabra, su difusión antes escasa, con elevados costos y dificultades técnicas; cede ante la aparición de la imprenta que difunde a un costo sumamente bajo el conjunto de las ideas universales.
Así finalizan las monarquías absolutistas, cuyo origen, era la superstición, el supuesto mandato divino, pero en especial la ignorancia.
Ceden ante la explosión de la palabra que en el enciclopedismo Francés y en las ideas igualitarias de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre de Charles Maurice De Talleyrand De Pierrigord, culmina el paradigma liberal de la igualdad de todos los seres humanos.
De ahí la importancia de la alfabetización, que permite al hombre evolucionar, crecer, aprender, compartir un mismo tiempo histórico.
Uno de los requisitos para que una Nación sea considerada como tal consiste en que todos sus habitantes vivan el mismo tiempo histórico, en México o en cualquier parte del mundo:
¿Los analfabetos viven el mismo tiempo histórico que los alfabetizados?
¿Tienen las mismas posibilidades de conocimiento y desarrollo?
Peter Drucker señala que las sociedades del futuro serán sociedades del conocimiento o no serán.
¿Quién no sabe leer y escribir, puede incorporarse a dicha sociedad?
Alvin Toffler señala en el cambio del futuro que:
Si bien es cierto que "las asimetrías económicas se agudizan día con día. Estas no son nada comparadas con las asimetrías culturales".3
Es decir, es más cercana la distancia del que menos tiene con el que más tiene; que la distancia que existe entre el que más sabe y el que menos sabe.
Por tanto el analfabetismo, no solo es un impulsor del desarrollo, sino que constituye un acto de justicia social.
Pero en nuestro Estado al igual que en el resto del País, la paradoja es el estigma de esta sociedad.
Veamos, mientras Veracruz cuenta con la mayor infraestructura escolar del País: un total de 21,128 escuelas para todos los niveles. Sus recursos magisteriales solo nos ubican en el tercer lugar.
Mientras en el periodo de 1990-1994, se construyeron en promedio 1.5 aulas diarias, lo que permitió ser el estado con mayor infraestructura educativa.
Y en los últimos dos años la construcción de espacios escolares (aulas) ha sido de un total de 1475.
Actualmente se limita la contratación de docentes y decrezca ostensiblemente la matrícula en las escuelas públicas normales, y en las Universidades públicas; como contraste se incremente en las escuelas privadas.
Lo anterior es parte de la paradoja sistémica en la determinación de políticas educativas.
Las deficiencias son sumamente notables:
De cada 100 niños que inician la escuela primaria, solo 75 la concluyen en seis años y de estos, únicamente egresan 49 de secundaria 3 años después.
(ver gráfica anexa)
El porcentaje de atención a la demanda de la población de 4 a 24 años, se estima en 59.7%, lo que nos coloca en el lugar número 31, solo 3 décimas por encima de Guanajuato, cuando la media nacional es de 64.8%.
(ver gráfica anexa)
EL nivel de ANALFABETISMO que tiene el Estado de Veracruz, es el más elevado del País en cuanto a número, con 705,000 personas mayores de 15 años que en el año 2000, no sabían leer y escribir. Actualmente según informes del Secretario de Educación y Cultura del Gobierno del Estado, se ha reducido esta cifra a 641,000, la que aún es sumamente grave.
Visión Prospectiva:
Para realizar una confiable prospectiva es menester un estudio más profundo de las diversas variables por un periodo de los últimos 25 años tales como:
Tasas de mortandad.
Inversión, pública y privada, federal, estatal y municipal en materia de educación y en el renglón de analfabetismo y atención al rezago.
Indice per cápita de Veracruz y nacional.
PIB, y relación con respecto al porcentaje invertido en educación y desglose de inversión, en especial en el renglón a la atención del rezago educativo y del analfabetismo.
Cobertura del sistema educativo.
Eficiencia terminal en los 2 primeros grados.
Deserción escolar en los dos primeros grados.
Flujos migratorios.
Evaluación del avance de los diversos programas interinstitucionales.
Y algunas otras variables más.
Como lo anterior resultaría sumamente complejo y su extensión rebasaría con mucho las pretensiones del presente, asimismo demanda un estudio de campo, y documental que por lo menos duraría seis meses.
Pongo a su consideración una prospectiva del analfabetismo en los próximos 25 años en base a los indicadores contenidos en el presente documento y que han sido debidamente comentados.
Para ello presento tres escenarios:
El trágico
La tendencia de privatización del sistema educativo nacional, y el proceso integracionista del Gobierno Federal a la Unión americana demandan la contratación de mano de obra barata para la maquila y actividades agrícolas tanto en el País como en el extranjero, por lo que la subvaluación de la mano de obra se acrecenta ante el analfabetismo, del mismo modo es más factible la explotación de un trabajador analfabeta que una persona alfabetizada por tanto el gobierno federal limita los programas de alfabetización por no considerarlos estratégicos y por dañar nuestras relaciones con los Estados Unidos.
Por otro lado el porcentaje mortandad de la población en especial los grupos actualmente mayores de 40 años, permite una reducción significativa del fenómeno a pesar de falta de programas estructurales de atención, por lo que la tasa del analfabetismo será del orden del 7% la nacional y del 9.5% la Estatal.
El probable
Se mantienen los Programas actuales, con la misma estructura y los mismos mandos, que se relevan solo por cambios políticos o defunciones y de manera intermitente se priorizan las acciones.
La mortandad de un importante porcentaje del grupo de edad de actualmente mayores de 40 años, que presentan un elevado índice de analfabetismo, aunado a la migración hacia otros Países, disminuye el porcentaje del analfabetismo en la media Nacional a 5% y la Estatal al 7%.
El óptimo
Se concientiza la sociedad y el Estado adopta políticas integrales de abatimiento al analfabetismo y este se reduce a una tasa de menos del 1% tanto estatal como nacional en 15 años y a partir de entonces se implementan programas para abatir el neoanalfabetismo, que es de las personas que se encuentran al margen del lenguaje informático.
Organización de recursos
La organización de recursos destinados a la política pública de abatimiento del analfabetismo, esta integrada por una red interinstitucional encabezada a nivel nacional por:
La Secretaría de Educación Pública a través de la Subsecretaría de Educación Básica, la Dirección federal de Primarias, el Instituto nacional de Educación para los Adultos, el Consejo Nacional de Fomento Educativo, Misiones Culturales, Educación Indígena, y algunas otras entidades del sector público a través de programas intermitentes por ejemplo el Sistema DIF a través de la atención a menores en situación extraordinaria, etc.
De manera estatal:
La Secretaría de Educación y Cultura, a través del Instituto Veracruzano de Educación de los Adultos, la dirección federal de educación primaria, la dirección general de educación popular, la coordinación del programa de atención al rezago educativo, misiones culturales, etcétera.
También participan en este esfuerzo organismos Internacionales como la UNESCO, UNCEF, ILCE.
De manera municipal:
Los H. Ayuntamientos a través de sus secretarías o direcciones de educación municipal, y, o a través de los Sistemas DIF municipales.
Asimismo grupos de la sociedad civil, tales como clubes de servicio, asociación mexicana de la educación, organismos religiosos, agrupaciones liberales, grupos altruistas y grupos sociales en general.
Programas específicos
Los programas específicos son:
A nivel nacional:
La Secretaría de Educación Pública
Subsecretaría de Educación Básica, el programa permanente de alfabetización
Dirección federal de Primarias, programa de educación pública primaria gratuita, en sus modalidades matutina, vespertina y nocturna.
Instituto nacional de Educación para los Adultos, con sus programas de alfabetización y primaria completa para adultos.
Consejo Nacional de Fomento Educativo, a través del programa de abatimiento al analfabetismo y atención a comunidades marginadas.
Misiones Culturales, programa de alfabetización, programa de primaria para zonas deprimidas, marginadas o suburbanas con población escolar dispersa, o de difícil acceso a escuelas convencionales.
Educación Indígena, a través del programa de castellanización y lecto-escritura en idiomas y dialectos de origen.
Otras entidades del sector público a través de programas intermitentes:
Ell Sistema DIF a través de la atención a menores en situación extraordinaria, y su inserción social a través de la Educación.
De manera estatal:
La Secretaría de Educación y Cultura,
Subsecretaría de educación básica.
Instituto Veracruzano de Educación de los Adultos, mediante el Programa permanente de enseñanza abierta y primaria completa para adultos, el programa estatal de alfabetización.
Dirección federal de educación primaria,
Programa de educación pública primaria gratuita, en sus turnos, matutino, vespertino y nocturno, y en sus modalidades urbana, rural y suburbana.
Dirección general de educación popular.
Programa de educación pública primaria gratuita, en sus turnos, matutino, vespertino y nocturno, y en sus modalidades urbana, rural y suburbana.
Coordinación del programa de atención al rezago educativo.
A través del programa PARE, PIARE, talleres de alfabetización.
Misiones culturales.
Programas de atención a comunidades marginadas o de dispersión geográfica, programa de atención al rezago en comunidades de difícil acceso a las escuelas convencionales.
Participan en este esfuerzo organismos Internacionales como;
UNESCO, UNCEF, mediante programas de apoyo a la niñez y a los países marginados.
ILCE:
Con Investigación educativa, tecnología educativa y cursos, talleres y programas específicos.
También a través de Edusat.
De manera municipal:
Los H. Ayuntamientos a través de sus secretarías o direcciones de educación municipal, y, o a través de los Sistemas DIF municipales.
Asimismo grupos de la sociedad civil, tales como escuelas privadas clubes de servicio, asociación mexicana de la educación, organismos religiosos, agrupaciones liberales, grupos altruistas y grupos sociales en general.
Evaluación
Como corolario solo podemos reflexionar que la comparativa del Diagnóstico con la Visión de Futuro, nos presenta un panorama sumamente sombrío, donde destaca el nivel crítico que presenta el índice de analfabetismo en el Estado de Veracruz y la falta de nuevos paradigmas educativos, de políticas consistentes y de mandos capaces para su ejecución.
Solo como reflexión apuntaremos que los encargados de la atención de dicho problema social llevan décadas al frente de las diversas instituciones públicas y que solamente han perfeccionado su ineficiencia, por lo consiguiente urge una Reforma educativa integral, tanto humana, como técnica, política y social:
En esencia la Revolución Educativa es el método y conjunto de acciones necesarias para conseguir más y mejor educación para más mexicanos, entre ellas cabe destacar la alfabetización.
Resulta evidente, es claro que se mejora la educación ampliando y remozando los espacios escolares, dotándolos de materiales de apoyo, reformando contenidos programáticos, remodelando las instalaciones administrativas de la Secretaría, aumentando salarios, o contratando nuevos docentes pero las acciones para elevar la calidad de la educación y abatir el rezago educativo son mucho más complejas.
Más allá de adecuaciones administrativas o de medidas parciales que para el propósito del caso no tienen sino un mero carácter instrumental.
La Revolución educativa se refiere a la formación del tipo de mexicano y de nación que postula nuestra carta magna y cuyo cabal cumplimiento es el objetivo supremo de la educación en nuestro País.
Hombres y mujeres que tengan aprecio la dignidad y el valor de la persona.
Que profesen un sano nacionalismo, sin hostilidades ni exclusivismos.
Que tengan conciencia de solidaridad e interdependencia nacional e internacional.
Que valoren y respeten la biodiversidad y estén pendientes del cuidado de nuestros recursos.
Que tengan una conciencia social y democrática, con tolerancia hacia sus semejantes, pero con gallardía ante los intentos de un totalitarismo o fundamentalismo de donde quiera que este provenga.
En esencia, mexicanos y mexicanas en quienes se cumplan los objetivos del artículo tercero constitucional.
¡Tal es el esfuerzo en el que vale la pena empeñarse!
¡Tales son los logros que hasta ahora hemos alcanzado!
¡Tales son los retos que aún nos falta por confrontar!
La obra educativa es una tarea permanente y constante que reclama la participación de todos los mexicanos.
Es un asunto Nacional que no puede ni debe detenerse.
Anexos







1 PROGRAMA VERACRUZANO DE EDUCACION Y CULTURA 1999-2004. Gobierno Del Estado De Veracruz Llave., Tomo 1. Editora de Gobierno del Estado, Xalapa Equez.,Ver. Noviembre de 1999. pp.234.
2 Op.cit.
3 EL CAMBIO DEL PODER, Toffler Alvin, Editorial Limusa, Barcelona España, 1998. Pp.757.


















