Alfonso Díaz Lozada

Crecimiento y Distribución del Ingreso

Mtro. Alfonso Díaz Lozada

En el ultimo cuarto de siglo se han experimentado cambios importantes, hemos experimentado un aumento del comercio y consecuentemente una mayor apertura económica; el cambio de algunos países a economías terciaria además de un cambio en el papel del Estado con la aparición del Estado de bienestar en Europa y por último un aumento en las diferencias norte - sur. Como es lógico, pensar esto tiene una influencia directa en la forma en la que se esta moviendo el mercado internacional en estos momentos.

Sin embargo, en las últimas décadas se han acentuado estas diferencias no sólo entre países; sino dentro de ellos mismos. México no es la excepción a este proceso. En los últimos años, las diferencias Intra República Mexicana se han visto acentuadas. Esto lo podemos constatar analizando las cifras macroeconómicas de los Estados del norte y de los Estados del sur. De esta manera, hemos visto como la economía veracruzana se ha estancado y no ha sido posible incorporarla a los nuevos procesos productivos, lo cual tiene una ingerencia directa en el crecimiento de la economía y genera consecuentemente una distribución del ingreso menos equitativa.

Como todos aquí sabemos, es necesario lograr crecimiento económico para después distribuir dicho ingreso. Y es en este tenor, que las políticas publicas han de manejarse, pensar lo contrario (es decir querer distribuir cuando no se ha crecido) es pura demagogia.

Algunos economistas piensan que la distribución del ingreso depende en gran medida de la diversificación de la economía y la interrelación en los sectores de producción; otros hablan de estructuras que generan desigualdad, otros más hablan de esquemas sociales tradicionales, etcétera. Y así podríamos discurrir sobre diversas cuestiones que tienen que ver con el crecimiento y la distribución del ingreso y podríamos tener una charla de horas debatiendo sobre corrientes económicas, pero yo quiero poner énfasis en una cuestión que en mi opinión se torna medular para la adecuada distribución del ingreso; y a mi juicio tiene que ver con las políticas microeconómicas que la clase empresarial en la entidad lleva a cabo.

Sabemos también que las empresas al hacer su análisis de producción y de mercado toman en cuenta la Ley de rendimientos marginales decrecientes. Esta ley, en términos sencillos, nos dice que si con una cantidad determinada de trabajo y capital producimos x unidades productivas no es posible producir el doble con el doble de trabajo y capital, debido a que la producción es decreciente. Existen empresas con rendimientos crecientes y con rendimientos constantes, pero eso es otra cuestión. En este sentido, los empresarios contrataran el número de trabajadores que sean rentables bajo este principio, es decir, si con 10 trabajadores produzco 10 unidades de producción, con 20 trabajadores no produciré 20 sino 18 unidas de producción, y así sucesivamente hasta que la contratación del último trabajador me genere un producto marginal igual a 0.

Por lo que en teoría las empresa contratan el número de trabajadores suficientes hasta igualar la curva de ingreso marginal y la curva de producto marginal. Pero eso en México no sucede y mucho menos en Veracruz. La clase empresaria espera un margen de utilidad mucho mas alto, que el que le puede dar su empresa, fincando su producción y la contratación de mano de obra con base en los rendimientos decrecientes, por lo que contratará el numero de trabajadores suficiente para producir x unidades de producto y a su vez cargarle un gran margen de utilidad en el mercado, o ahorrando en otros rubros como es el transporte de dicho producto o pagando salarios bajos en el mercado, o como se hizo durante el periodo en el que había sustitución de importaciones: disminuyendo la calidad.

Es decir, la plusvalía de la que Marx tanto hablaba, no se esta transfiriendo de manera alguna a los trabajadores, ya sea a través de compensaciones salariales o extra salariales. Es cierto que en México y en nuestra entidad existen mecanismos que ha implementado el Estado para medianamente redistribuir el ingreso como es la seguridad social, pero el principal problema que enfrenta la entidad es que ante una baja o pobre industrialización y ante la utilización de métodos tradicionales de plantación y cosecha, es muy difícil que los trabajadores accedan a estos mecanismos, sin contar la dificultad a la que se enfrentan al intentar acceder a estos servicios que son proveídos por entidades públicas. Si esto sucede con las empresas que tienen rendimientos decrecientes, imagínense lo que ocurre con las empresas con rendimientos constantes o incluso crecientes, tienen márgenes de utilidad aún mayores. Toda la plusvalía se la esta llevando el empresario. Pongamos de ejemplo el caso del café. Los cafetaleros contratan personas que pagan a destajo para el corte de café, pero los procesos de transformación del café, se encuentran sólo en manos de unos pocos. ¿Quién se esta llevando el valor añadido de dicho café? El empresario.

Es por ello que a mi juicio, se han de implementar políticas publicas tendientes a la maximización de beneficios de las empresas a través de la maximización de los salarios o a través del establecimiento de salarios de eficiencia y no sólo tomando el criterio de salarios mínimos (con esto no quiero decir que desaparezca el salario mínimo sino el establecimiento de salarios de eficiencia) para lograr una distribución mas equitativa del ingreso.

Por último quisiera poner énfasis, en un efecto colateral que tiene el hecho de que el empresario se lleve toda la plusvalía. ¿En qué la va a invertir o de manera más simple en que lo va a gastar? Seguramente demandando bienes y servicios que no son producidos en la entidad, lo que genera otro problema, ¿quién va a demandar los bienes que ese empresario produzca? Si con los bajos salarios que él mismo proporciona a sus empleados, no se puede crear demanda suficiente? Seguramente va a tener que sacar sus productos de la entidad. Y entonces el Estado estará asignando recursos para ayudar a los productores a sacar los productos de la entidad, en aras de una búsqueda de crecimiento económico que finalmente, no se distribuirá equitativamente. Y así caemos en un ciclo en el que no se incentiva la demanda interna y sólo se crean programas de apoyo a la exportación. Esto a mi juicio es una incoherencia.

En la medida que no incentivemos la demanda interna a través de salarios de eficiencia o compensaciones extrasalariales, que efectivamente logren una distribución más justa y equitativa estaremos hablando de estancamiento económico y de demagogia en su más puro sentido.