Elecciones y medios de comunicación. Oscar Rodríguez Hernández
Seminario Pensar Veracruz
Tema: elecciones y Medios de Comunicación
21 de mayo de 2003
Oscar Rodríguez Hernández
Director de Diario AZ
Como ven no traje no traje hojas, pero memoricé quince cuartillas que les voy ha recitar brevemente.
El tema es un tema que ha estado muy debatido desde hace mucho tiempo y hay cosas y conceptos que aquí han sido muy bien presentados pero que de alguna manera con este público, existe la condición de que hay un interés especial de ese grupo, de esa élite interesada en motivar en la política.
Los medios en el momento de los procesos electorales, en México ya tienen varias condiciones importantes, una es que estos están debidamente programados, tienen una asignación importante de recursos económicos y de alguna manera se constituyen en temporadas específicas de interés digamos de más alto en la política, el hecho es que la temporada electoral es una temporada de hiperactividad política, por ello todos los interesados en la política concurren con mayor interés, con mayor disposición y hacen un mayor esfuerzo por tener contacto con lo que aquí también se ha llamado, con un mercado electoral. Esa definición que cada vez suena más, que a unos les molesta, a otros les gusta, inclusive la definen con distintas características; significa que estamos hablando que un grupo de ciudadanos están demandando algo de la política. Un grupo de ciudadanos que se les tiene que satisfacer políticamente.
Los mercados, definidos económicamente, no son más que un grupo de personas que demandan, consumen producen y cuando se va a la mercadotecnia, se hace énfasis que el mercado es un grupo insatisfecho al que hay que proporcionarle insumos que los satisfagan.
Visto así el ciudadano teóricamente ahora estaría interesado en consumir políticamente lo que se les está presentando. Pero paradójicamente no es así. Es decir, hay una mayor inversión de recursos para promover a los políticos que se presentan en este mercado y curiosamente hay un gran desinterés de parte de la ciudadanía por adquirir esos productos. La adquisición del producto se da el día de la elección en que la gente va y vota por alguien o simplemente se queda en su casa, porque siempre es en domingo la elección, y se dedica a lo que es la distracción, a lo que es el descanso del domingo. Entonces, no hace ninguna adquisición.
Efectivamente, así es como se comportan los mercados. Alguien puede estar siendo objeto de un bombardeo propagandístico - publicitario y sin embargo no reaccionar ante el y decir: no me interesa, no me hace falta en este momento este producto político no es de mi interés. Y otros ya tienen una adicción formada y tradicionalmente van se forman vota, el famoso voto duro de cada partido, de cada grupo político. Y no le interesa si de alguna manera la propaganda fue más eficaz a favor de un candidato o de otro.
Luego hay un grupo que eventualmente vota, porque en ese momento surgió alguien por quien suiente simpatía, porque lo convenció o porque lo invitaron a participar. Entonces, no obstante que nuestro país esta en una etapa diferente donde las elecciones tienen ya un significado de tener una conclusión en la cual la ciudadanía decide quien va a ocupar un cargo público, no obstante de ello hay una gran cantidad de ciudadanos que no les interesa participar que no entran en ese mercado.
Los políticos obviamente en las campañar ven a los merios de comunicación como instrumentos para alcanzar sus objetivos, para alcanzar su cargo político, no los ven de otra forma. Todo lo que los políticos buscan en estos tiempos no es más que propaganda, no hay otra cosa. Hay el interés de persuadir a la ciudadanía de que se paren y voten por ellos, hay interés en disminuir al contrincante como sea. Obviamente, como lo estamos viendo ahorita en medios, principalmente televisivos, pues la primera fase, digamos de estas campañas que culminarán el 6 de julio, están dadas totalmente en la desacreditación, en la agresión, contra el contrincante.
Que por ejemplo en la ciudad de México hay un sketch donde unos supuestos delincuentes están diciendo que van a seguir haciendo de las suyas, que van a seguir robando asaltando, violando, y que esto es porque el gobierno que esta instalado en la ciudad de México pues lo esta permitiendo, incluso dan a entender o insinúan que de alguna manera lo propicia. Y por otro lado, otros recuerdan al partido que durante 71 años dominó la presidencia de la república, pues toda la serie de latrocinios, errores, abusos y la imagen de las personas o personajes de ese partido que están asociados con estos hechos o son responsables de estos hechos para una gran cantidad de la ciudadanía. Y allí están los medios puestos para este tipo de propaganda.
Entonces, al final de cuentas para que son los mercados vistos en sociedades algunas capitalistas perfeccionadas y otras capitalistas nunca perfeccionadas como la nuestra o en un proceso de perfección si es que lo podemos ver desde un ángulo positivo, o estancadas si lo vemos desde un ángulo negativo, este famoso mercado electoral pues no es más que una cuestión de negocios para la mayoría. Es la verdad. Vean a la televisión. La televisión está preocupadísima o estuvo preocupadísima porque hubo un reglamento que los obligara a que la propaganda político - electoral no se pagara. Eso sería el caos para ellos.
En las expectativas del valor de las acciones de las principales empresas televisivas del país, que no son más que dos, a la hora de calcular si les va a ir bien o mal en el año 2003, las principales empresas que califican o pronostican el resultado financiero de las empresas televisivas, hablamos de televisa y TV Azteca; este va a ser un buen año para ellas porque hay elecciones en México. Hay que pagarles una gran cantidad de recursos, hay que darles mucho dinero para que haya elecciones porque desde su punto de vista no hay elecciones si no pasan por la televisión. Es un hecho. En otros países no se paga nada por salir en la televisión en un proceso electoral. Un país tan pobre como México como está gastando tanto dinero para que se engorden más los dueños de las televisoras. Y nadie dice nada, eso esta mal, el presidente esta equivocado, los partidos están equivocados. Y si están ambos, es decir los partidos políticos proponiendo cambios que los identifiquen con la mayor parte de la ciudadanía, y teóricamente están por el interés de la mayor parte de la ciudadanía, bueno pues esto es una falla importante que habría que reflexionar, profundizar, debatirla más y evidentemente que habrá que proponer algo.
Y regresándonos a Veracruz, vemos las campañas en 23 distritos electorales, cada quien en lo suyo, y también en este momento no tenemos claro más que imaginar que las inercias se van a imponer, que las cosas van a resultar hasta ahora como se ven, como han venido resultando los últimos años. Aquí hay un partido dominante, que es el PRI y que aparentemente sigue dominando en la mayoría de los distritos.
¿Qué papel juega la prensa en esto? La prensa algunos la han denominado como el espejo del poder, como que refleja el poder o lo que la política esta realizando y a veces es eso pero también es un cristal que ve hacia lo que la sociedad esta realizando. Y se lo dice a otra parte de la sociedad que no esta formando parte de esto. Su papel de interlocutor se da en la política y se da en otro tipo de acontecimientos que no son los de la política. Pero particularmente en la política, la prensa siempre va a reflejar tanto lo que del lado de los que están haciendo en algún medio, llámese prensa o televisión, lo que ellos quieren ver y por el otro lado, lo que la realidad les impone, porque ya pasó la época en que algún medio quiera decirle a todo el mundo lo que tiene derecho ha ver o lo que puede ver y lo que no puede ver. Estos, recientemente, en el mayor número de los casos han sido rebasados. El que falla en decir lo que realmente esta pasando luego es abrumado por todos los demás medios que de alguna manera lo enjuician al presentar otra realidad que es más contundente que la que ellos ocultaron.
Estas situaciones nos obligan a pensar que si hablamos de un mercado y si hablamos de que la prensa es parte de ese mercado, porque todos aquellos que quieren darse a conocer para obtener algo de la ciudadanía, de ese mercado electoral, todos van a utilizar todos los instrumentos que tengan a su alcance para cumplir con sus propósitos, prensa, radio, televisión, espectaculares, lo que sea necesario.
Entonces estamos en medio, y estar en medio obliga a participar. De alguna manera ya no son tiempos en que algún medio tenga algún dominio o una influencia en la opinión pública como para definir y decidir quien debe ganar y quien debe perder, quien es el bueno y quienes son los malos. Aunque a veces, se alinea en el interés de alguno de los participantes, los competidores, de todas maneras al final de cuentas la ciudadanía va a tomar su decisión de acuerdo a lo que cada quien siente, piensa, y es convencido a la hora de que se para en la fila de votar.
Esa situación ya es repetitiva, hemos visto grandes campañas mediáticas con derrotas de aquel que tuvo más presencia en los medios. Entonces es una respuesta directa, exacta, concreta de que los medios no van ha decidir por la ciudadanía. Que las expectativas y principalmente la sensación personal o de grupos pero ya menores, llámese familia, sindicatos, los que todavía tienen influencia en esas corporaciones de trabajadores, son las que deciden si les está yendo bien o mal con alguien, si van a tener un voto a favor de alguien o simplemente un voto de rechazo a otros, a otros que no les cumplieron o a otros que ya los hartaron. Esas son las principales motivaciones de los votos en esta etapa en nuestro país.
Vicente Fox, dicen a toro pasado, los que analizan su victoria, entre ellos algunos que participaron con él, que ganó porque aludió más a los sentimientos de la gente. Y al aludir los sentimientos era obvio que había sentimientos de frustración muy fuertes en gran parte de la población mexicana que ahí se revelaron. Y Fox de alguna manera encarnó esa imagen del líder que podía remontar la situación política de México en el 2000.


















