El Veracruz que queremos. Elías Miguel Moreno Brizuela
El Veracruz Que Queremos
Dr. Elías Miguel Moreno Brizuela
En principio, agradezco a los organizadores de este seminario por considerar y dar espacio a nuestra expresión dentro del selecto grupo de notables veracruzanos que desde diferentes ópticas y posiciones políticas, hacemos públicas nuestras ideas y propuestas, emanadas de la experiencia cotidiana y de la reflexión de nuestra realidad; de Pensar Veracruz en su vida diaria, en sus problemas, demandas y necesidades y sobre todo, en la construcción de vías de solución para lograr ese futuro posible al que todos aspiramos.
Pensar Veracruz es el eje indispensable de cualquier proyecto político viable; es el reto de los verdaderos veracruzanos, de quienes sienten en sus venas su tierra, su historia, su cultura y que desean para sus paisanos la posibilidad de mejores y mayores oportunidades de vida; es el reto de recuperar la esperanza ante el desencanto de los últimos años en los que no se ha podido revertir la pobreza, la marginalidad, el desempleo y sus consecuencias sociales.
Bienvenida la oportunidad de poder Pensar Veracruz, en un foro adecuado que sabrá en su momento filtrar en la sociedad viva la esencia de cada ponencia, misma que sabrá dimensionar y determinar el rumbo de nuestra entidad con su participación en los comicios que habrán de venir en el presente año y en el 2004, que bien podría significar un "parteaguas democrático" en la búsqueda de esa esperanza perdida.
1.- ¿DÓNDE ESTÁ VERACRUZ?
De pronto, Veracruz dejó de ser ese estado que conocimos en nuestra adolescencia. El tiempo pasó y la suma de los días en los últimos veinte años no nos dicen nada de cómo llegamos a la realidad que vivimos y que ahora nos reclama medidas urgentes para recuperar nuestra viabilidad.
Modernidad y desarrollo han sido dos palabras que constantemente han llenado el discurso oficial, pero nunca han sido causa para mejorar los niveles de vida de los actuales siete millones de veracruzanos que somos en los albores del siglo XXI.
El Producto Interno Bruto estatal alcanza los 229,861 millones de pesos, participando con el 3.9 % del PIB nacional, sin embargo, al ser poseedor de casi un 7 % de la población total su producto per cápita es de apenas un 60 % del nacional en términos ponderados, hecho que revela la impostergable necesidad de generar crecimiento en el estado como base de cualquier estrategia de desarrollo.
Por ello es necesario proponer una política económica moderna basada en una estrategia integral de desarrollo con el objetivo de dar oportunidades de crecimiento a los habitantes del estado.
Veracruz es el estado con mas localidades de menos de 500 habitantes con 20,197, apenas seguido por Chiapas con 18,160; ambos muy lejanos de Chihuahua con 12,642 y Jalisco con 10,634. Debido a esto, uno de los retos más grandes que ha enfrentado Veracruz, es comunicar a los mas de 1,350,000 veracruzanos que viven en estas condiciones, dotarlos de caminos, electrificación, agua potable, entre otros importantes servicios.
De acuerdo con los indicadores de bienestar elaborados por el INEGI, los municipios del país se agrupan en siete estratos. Cabe mencionar que apenas 42 municipios bordean el promedio nacional, los correspondientes a los estratos 6 y 7, mientras que el resto de ellos se encuentra muy por debajo de las condiciones consideradas de pobreza a nivel nacional.
En relación a lo anterior, en nuestro estado a pesar de generarse el 14% de la energía eléctrica para el país, el 11% de sus habitantes carece de este servicio; paradoja que se repite en varios aspectos porque si bien tenemos el 35% de las aguas superficiales de la república, el 28 % de veracruzanos no cuentan con agua entubada.
Un reto adicional, de los más importantes que enfrenta la entidad es construir un sistema de atención y protección a la salud que realmente garantice un mínimo de protección a los habitantes de localidades pequeñas, alejadas, de difícil comunicación y con poca o nula cobertura.
El Programa Veracruzano de Salud contempla esta grave situación, pero incumple abiertamente los objetivos de otorgar servicios a este casi millón y medio de habitantes; adicionalmente el componente Salud del Progresa, comparte este criterio de atención, por esta razón resulta irónico e incluso ofensivo el título recientemente impuesto de "Estado con Cobertura Universal en Salud".
Cabe mencionar que esta situación no es exclusiva de Veracruz, en todo el país la dotación de recursos para la salud es menor a la necesaria para prestar una adecuada atención a la población.
Para recuperar nuestra fortaleza como pueblo, requerimos ciudadanos sanos. Niñas y niños, que desde el vientre materno no padezcan de desnutrición, parasitosis y las enfermedades de la pobreza. Así, se debe impulsar la creación de centros de salud en comunidades rurales que actualmente no cuentan con ellos, garantizando al mismo tiempo la presencia de personal calificado y la suficiente dotación de medicamentos.
En unos cuantos años hemos sentido la crudeza de una crisis económica que se ha vuelto eterna; hay nuevas generaciones de veracruzanos que solo conocen la crisis como forma de vida, sin mayores expectativas de cambio. Esto es preocupante si recordamos que Veracruz es un estado donde la tercera parte de la población total es menor de 15 años (1), mientras que el 74 por ciento de los veracruzanos oscilan entre los 14 y 34 años. (2)
Aunque la crisis económica que vivimos no conoce de edades, los jóvenes son el sector poblacional más agredido que alimentan las cifras del desempleo, subempleo, deserción escolar, analfabetismo, delincuencia y sobre todo las de migración hacia la frontera norte del país, lo que representa el fenómeno más grave de nuestra realidad actual.
Con cierto grado de ironía se dice ahora que Veracruz, otrora reconocido como la puerta de entrada de otros mundos a México, se ha convertido de pronto en la puerta de salida de nuestros paisanos a nuevas tierras en donde "hacerla", dejando el terruño, la familia y desde luego los sueños frustrados de ser alguien en el lugar de origen.
Un dato que no se puede negar y que acepta el mismo consejo estatal de población, es la migración masiva; oficialmente en los últimos 5 años, salieron del estado para radicar en otras entidades más de 374 mil veracruzanos, es decir, cerca del 6% de la población (3), sin embargo, esta es una cifra relativa ante la versión de otras instancias como la iglesia católica que habla hasta de un millón de migrantes salidos del estado. El censo de población y vivienda del 2000 ubicó al estado de Veracruz como el quinto expulsor de población hacia el vecino país, siendo los principales destinos en los estados unidos las ciudades de los estados de Texas, California, Florida y Georgia. (4)
La falta de empleo o de una remuneración adecuada para una vida digna, es el principal motor de la migración. Contrario a la versión institucional que ubica a Veracruz como una de las entidades generadoras de fuentes de empleo, la tasa de desempleo abierto ha sido muy inestable, incluso a grados preocupantes, como ocurrió en Coatzacoalcos donde a mediados del año pasado se convirtió nuevamente en la ciudad con mayor índice de desempleo con una espeluznante cifra del 6.1 por ciento, el mayor entre las 48 ciudades consideradas en la muestra de la encuesta nacional, que realiza el INEGI. (5)
A nuestros niños y jóvenes, esas generaciones que representan el futuro de Veracruz, no podemos negarles el derecho de una patria digna, merecen nuestro compromiso desde ya para frenar los altos índices de deserción, que como consecuencia de la pobreza y marginación, por un lado, y por otro, la falta de escuelas y maestros, cierran el círculo en el que nos vemos inmersos en cuanto a analfabetismo que impacta a la población de 15 años y mas, en un 15%, y que también provoca que el 80% no haya accesado, ni siquiera al nivel bachillerato.
Urge rediseñar el sistema educativo en la entidad, que priorice el impulso de programas que ayuden a erradicar el analfabetismo, e iniciar la construcción y operación de escuelas preparatorias populares que permitan cubrir la demanda de la población, para que cada ciudadana y ciudadano veracruzanos, no importando su edad, tengan en el 2010, cuando menos, el bachillerato terminado.
Miremos ahora hacia el campo, al orgullo veracruzano que llevó a un gobernador no muy bien recordado, a instituir la frase "Veracruz, granero y yunque de la nación", algo que está muy lejos de la realidad presente. Veamos la crisis de casi una década de los productores cafetaleros de la entidad, que a la fecha ha afectado a 130 mil habitantes de 14 municipios veracruzanos colindantes al pico de Orizaba y sierra de Zongolica, pero además a cerca de 400 mil pequeños productores que sobreviven únicamente con el apoyo gubernamental (6).
Volteemos y veamos la crisis azucarera de la que tanto se ha hablado, en medio de una reestructuración de un sector expropiado por el gobierno federal y con el riesgo de un posible cierre de cuatro ingenios en la entidad y la caída de la producción en cuando menos 275 mil toneladas de azúcar molida para la presente zafra (7).
En crisis, sin mercado ni liquidez se encuentra la producción de cítricos en el norte de la entidad, la de tabaco en los Tuxtlas, la del hule natural y la piña en el sur de Veracruz o incluso la producción de arroz en la cuenca, cuya situación es extremadamente crítica, aún cuando las cifras oficiales del último informe de gobierno estatal presumen su producción como la tercera más importante del país. (8)
Miremos hacia atrás y notemos los graves pendientes de rezago social en que viven las comunidades indígenas veracruzanas; ciertamente hay un fracaso en las políticas de atención social, pero además hay un redescubrimiento de la pobreza extrema que perdura, ya que con las nuevas metodologías aplicadas por la SEDESOL en la actual administración federal, nuestro estado pasó del octavo al segundo lugar en marginación extrema, solo por arriba de Chiapas y sus ya conocidas condiciones de explosividad social. (9)
En 1985, descubrimos a Tehuipango, enclavado en la sierra de Zongolica, como el municipio más pobre del país; 17 años después Tehuipango ha ascendido, ahora solo es el tercer municipio más pobre del país, lo que no ha significado una mejora en los niveles de vida poblacionales. (10)
Es conocido que el 20 por ciento de los habitantes veracruzanos pertenecen a una etnia, sean Nahuas, Totonacos, Huastecos, Popolucas, Zapotecos, Chinantecos, Otomís, Mazatecos, Tepehuas, Mixtecos, Maya-zoques o Mixes. Sin embargo, junto con las etnias de Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Puebla cuentan con los niveles más bajos de esperanza de vida y con las tasas de fecundidad y mortalidad infantil más elevadas, similares a las que prevalecían en México hace más de diez años (11).
Aquí quiero referirme de manera muy especial a un sector que tradicionalmente ha sido marginado: las mujeres, son la mayoría de la población del país y del estado, son económicamente activas y sin embargo son víctimas de la discriminación.
Los más altos índices de analfabetismo, desnutrición e injusticia en la vida laboral se dan contra las mujeres. La violencia intrafamiliar, las dobles y triples jornadas de trabajo a que son sometidas es algo que debemos detener.
Debemos diseñar políticas de atención integrales que les permita desarrollarse física e intelectualmente en armonía con su entorno social y cultural. En el diseño de las políticas de Atención a las Mujeres deben participar sobre todo ellas, porque son quienes mejor conocen los problemas que enfrentan y son lo suficientemente capaces para encontrar las soluciones.
Una amiga y compañera muy querida me dijo un día que el corazón de un gobierno deberían de ser las mujeres, los jóvenes y los ancianos. Tiene razón. Pero yo agregaría también a los niños para complementar ese círculo de inocencia, sensibilidad, entusiasmo y sabiduría.
No queremos parecer pesimistas o agoreros del desastre, pero estas solo son las cifras que cotidianamente recogemos de los medios de comunicación, avaladas con el sentir popular en cualquier rincón de nuestra "patria chica".
2.- DEMOCRACIA YA
En México vivimos una larga transición democrática que aún encuentra resistencias del pasado. Veracruz no es la excepción. Otrora reserva electoral del viejo partido en el poder, tiene en algunos sectores del actual gobierno, diques que buscan detener las demandas de un mayor ejercicio democrático y, sobre todo, del reconocimiento de la interlocución, del diálogo político, como la vía de fortalecer el régimen de derecho que debiera ser el soporte de la política y de la economía estatal.
Sin embargo, aún se ejerce la exclusión de las fuerzas políticas opositoras y el mayoriteo en temas estratégicos que pasan por el Congreso Local.
La actual administración que encabeza el licenciado Miguel Alemán no es un ente monolítico, sino que convergen distintas expresiones y grupos políticos identificados con el PRI. Pero esto que debiera ser una virtud, es su mayor dolor de cabeza debido a que constantemente cada expresión política representada en el gabinete, se centra en la búsqueda de sus objetivos particulares y no exclusivamente en gobernar, lo que le resta capacidad, credibilidad e incluso gobernabilidad a un gobierno que no ha podido resolver asuntos regulares como el de Coyutla, por ejemplo, y otros similares.
El diálogo y la interlocución de parte del gobierno estatal son nulas o de muy bajo perfil, y eso se demuestra incluso en las confrontaciones internas que persisten entre los aspirantes priístas a la gubernatura de Veracruz.
En el ámbito político aún es tiempo de lograr una amplia convocatoria para promover una reforma democrática "de a deveras", con los consensos de todas las fuerzas políticas representadas en Veracruz, donde se distinga la voluntad del mandatario estatal y la participación propositiva de los partidos políticos. Estoy en contra, al igual que mi Partido, de reformas electorales unilaterales sacadas al vapor y sin mayor consenso. Estas actitudes de intransigencia solo generan posturas duras de la oposición, mostrando un ambiente político inestable hacia el exterior, cuando debiéramos mostrar otra faceta política que atraiga a las inversiones deseadas.
En política rompamos viejos moldes que reproducen el autoritarismo oficial y tienen como respuesta la oposición por sistema. Necesitamos un nuevo modelo de interlocución, donde todos trabajemos a favor de Veracruz y no exclusivamente de nuestro partido, agrupación o secta.
No podemos pensarnos los veracruzanos, pensar Veracruz, ajenos al fenómeno de la globalización y la interrelación de mercados; el gobierno, sea del signo político que sea, no puede apostarle al enclaustramiento o al regionalismo globalifóbico, porque sería ir en contra de la historia y del nuevo orden mundial.
Vayamos a la globalización, pero no a cualquier costo; defendamos inteligentemente aquello regional -irrepetible- que puede ser del interés mundial; no podemos limitar nuestra exportación cultural al Tajín y al ilustre Agustín Lara; busquemos los esquemas de reconversión y la capacitación para un campo veracruzano que requiere un nuevo rostro; no se trata de producir más y de romper records; se trata de producir lo de mayor demanda a mejores precios.
Generemos industria, si, pero no por encima de nuestra biodiversidad; nuestra ubicación estratégica para la explotación y comercialización de petróleo, derivados y gas natural, necesarios para la generación de energía, nos debe permitir establecer zonas naturales intocables; promovamos el empleo en mejores condiciones y de mayor calidad; capacitemos a nuestros jóvenes para dar cabida a maquila de mayor complejidad (electrónicos y sistemas); rompamos esquemas culturales y educativos que no tienen cabida en nuestra realidad; impulsemos el desarrollo sustentable de Veracruz; no podemos pensar como hace veinte años para resolver los problemas actuales; rompamos esquemas, dejemos atrás el autoritarismo y repensemos las formas de gobernar.
Encontremos las soluciones adecuadas para mejorar la gestión pública en términos de trato humano y cortés, con programas costo eficientes. Se requiere de una nueva forma de pensar veracruz, más allá de los imprecisos e inconclusos programas federales de combate a la corrupción y de simplificación administrativa.
Ante la crisis y el desencanto debemos recuperar la esperanza de un país y una entidad fortalecida democráticamente y con una economía que se refleje en la mesa de todos; retornemos a lo elemental para resolver lo complejo y para ello me he guardado para el final un ejemplo concreto:
Según datos del Censo Poblacional del año 2000, en nuestro estado viven 373,119 adultos mayores de 65 años, muchos de ellos en el mismo estado de marginación que la inmensa mayoría de nuestros viejos en el resto de la República. El Estado mexicano no ha sido capaz de diseñar una política de atención satisfactoria hacia este sector de la población, esto es, una política integral que logre cubrir sus necesidades vitales y abra la posibilidad de reinsertarlos en la vida productiva.
Es necesario que proyectemos en Veracruz propuestas que están demostrando su eficiencia. Por ejemplo, el trabajo llevado a cabo por el Gobierno del Distrito Federal que aplica un Programa Integrado de Desarrollo Social, priorizando la atención a los sectores más pobres de la ciudad. Quiero destacar el dirigido a la atención de los adultos mayores. En estos momentos, de un universo de 503 mil 357 adultos mayores, 321 mil cuentan con la pensión universal del distrito federal.
En Veracruz puede implementarse un programa similar, adecuado a las necesidades y posibilidades de nuestro estado. Por ejemplo, y como primer paso, la pensión universal para los adultos mayores de 65 años que les garantice la adquisición de alimentos básicos y medicamentos.
En un segundo momento la construcción de un sistema de pensiones de 3 niveles, que contemplaría una pensión universal para todos; una para cotizantes de los sistemas de pensiones y aseguramiento y en un tercer nivel un sistema complementario de pensiones. Esto se hará a traves de una afore pública. El reto es enorme y para hacerlo requerimos de imaginación y conocimientos.
Y como complemento, la instalación de centros de capacitación para adultos mayores, fomentando la cultura del reconocimiento y respeto pleno hacia ellos, lo que redundaría en la apertura de espacios laborales para que dejen de ser vistos, de una vez por todas, como "una población estorbo" y que la experiencia adquirida a lo largo de su vida, pueda ser reutilizada para coadyuvar al desarrollo de nuestro estado.
Se trata de llevar a la práctica el concepto de Envejecimiento Activo lo antes posible, porque en los próximos 8 años la población mayor de 65 años sufrirá un incremento de alrededor de 400 mil adultos mayores en el estado.
Este es un asunto nodal en el impulso de la inversión productiva en Veracruz, poner énfasis en el potencial más importante del estado: su gente.
Vamos a pensar Veracruz, desde el Soconusco y hasta la Huasteca, desde la selva, la playa y la montaña; desde la panga, durante la zafra, frente al aroma del café; recolectando la vainilla o visitando los naranjos en flor. Vamos a pensarlo más allá de los programas federales y centralistas, pero también vamos a pensarlo más acá, desde dentro, con toda la riqueza y diversidad de un territorio y un pueblo que ha sido cuna de la cultura madre y puerta de entrada al mundo.
Muchas gracias
Referencias:
- COESPO, Veracruz Demográfico, Breviario Estadístico 2001
- INEGI, Censo nacional de población 2000, tomo veracruz. Población por segmento de edad (gráfico)
- COESPO, Población, información general. www.coespo.ver.gob.mx
- INEGI, Censo nacional de población 2000, tomo Veracruz. Migración.
- INEGI, Encuesta nacional de empleo urbano, correspondiente al mes de mayo del 2002. Notimex, 16 de junio del 2002
- "Profunda crisis en la sierra de Zongolica por desplome en precios del café y desempleo". La Jornada, domingo 16 de junio del 2002
- "Cañeros, con zafra a la baja". Política, 8 de enero del 2003
- Información básica municipal 2002, Subsecretaría de Desarrollo Político, Gobierno de Veracruz, p-64.
- "Combate la pobreza". Gobierno de Campeche, 2003. www.campeche.gob.mx
- "Veracruz: más de 3 millones en la pobreza". Diario AZ, Xalapa, Ver, 15 de agosto del 2002, sección general, p.5
- Diagnóstico del capítulo México: región sur-sureste. Centro de investigaciones económicas y políticas de acción comunitaria CIEPAC, A.C.. ciepac@laneta.apc.org


















