Agustín Basilio de la Vega
Gobernabilidad Democrática
Agustín Basilio de la Vega
Buenas tardes señoras y señores
Antes de iniciar, quiero agradecer al Centro de Estudios de la Transición Democrática su atenta invitación y advertir que lo que hoy vengo a comentar es mi opinión personal y de ninguna manera representa la posición de institución alguna.
En nuestro país la gobernabilidad ha cobrado importancia a partir de la consolidación de la democracia y la consecuente distribución plural del poder en todos los ámbitos de gobierno y en todo el territorio nacional.
Esta pluralidad que se expresa por la voluntad de los ciudadanos hoy requiere de mayor ejercicio de la tolerancia, la transparencia y el diálogo principalmente por los responsables de la administración pública y de los diferentes gobiernos.
Tolerancia como verdadera virtud, como la fuerza que nos ayude a respetarnos pese a las diferentes convicciones que nos mueven en nuestro actuar. La tolerancia no sólo es respeto también es el ejercicio de la prudencia que tanto hace falta en estos tiempos y que los ciudadanos parece que ya están exigiendo a los distintos actores políticos.
La transparencia, de acuerdo a los últimos estudios, es una herramienta indispensable para incrementar la credibilidad en las autoridades y los actos de gobierno pero además es un deber que hoy se exige a los responsables de la administración pública.
Pero es el diálogo una de las actividades que no pasan de moda por su importancia para el logro de acuerdos entre partes y que debemos rescatar con urgencia en estos tiempos de responsabilidades compartidas entre los políticos, porque como dijo el filósofo mexicano Carlos Castillo Peraza "Yo soy un convencido de que uno de los elementos esenciales de la actividad política es hablar. En la política, quizás más que en ninguna otra parte, en el principio es el verbo".
En efecto la palabra nos acerca, nos permite intercambiar datos, conocer ideas, encontrar coincidencias, dialogar y acordar.
Hoy es preciso gobernar en corresponsabilidad, es decir compartiendo la responsabilidad con otras personas que tienen ideología diferente o que piensan distinto. La misión es superior pues debe atenderse al bien común y por lo tanto se debe anteponer ante los intereses parciales.
Para asumir la gobernabilidad democrática en corresponsabilidad es indispensable fortalecer la cultura del diálogo, la cultura de la palabra, la que dignifica y por la que se alcanza mayor respeto al semejante.
La cultura del diálogo que nos hace capaces de gobernar en la diversidad y de ponernos de acuerdo pese a las diferencias. Es una cultura de tolerancia y de transparencia, de escucha y de análisis y sobre todo de rescate de la concertación es decir de encontrar certezas juntos y no otra cosa.
Finalmente, mi opinión no es muy diferente a la que han llegado diversos intelectuales y políticos. Por lo anterior sintetizo: para lograr la gobernabilidad se requiere diálogo y concertación y termino, si me lo permiten con una expresión de Carlos V: "La razón de estado no se ha de oponer al estado de la razón".


















