Quintín López Cessa
Ingredientes de un buen gobierno
Pbro. Quintín López Cessa
En esta breve reflexión quiero tocar 3 puntos:
- La solución ética.
- Vivir en la realidad.
- Espíritu de Servicio.
LA SOLUCIÓN ÉTICA
En cierta ocasión, un discípulo le dijo a Confucio ¿cuáles son los ingredientes fundamentales de un buen gobierno?
Le respondió Confucio: “Alimentos, armas y la confianza del pueblo.
¿Pero si tuvieras que prescindir de uno de esos 3 ingredientes?, siguió preguntando el discípulo, ¿de cuál de ellos prescindirías?
“De las armas”.
¿Y si tuvieras que prescindir de uno de los otros dos?
“De los alimentos”
¡Pero sin alimentos, la gente se moriría!
Desde tiempo, dijo Confucio, la muerte ha sido el destino de los seres humanos. Pero un pueblo que ya no confía en sus gobernantes, está verdaderamente perdido.”
Si señaláramos algunos de los principales problemas que urgen ser atendidos en nuestro país diríamos:
La promoción del empleo para que las personas tengan lo necesario para sobrevivir.
La inversión en la seguridad porque los delitos se están multiplicando.
La recuperación de la confianza en nuestros gobernantes que están tan desprestigiados y ofrecen pocos resultados.
Siguiendo a Confucio podríamos poner en primer lugar, este último. Es decir lo principal está en un plano ético.
Considero que la problemática fundamental que vivimos en el Estado, en el País y en el mundo es de carácter ético.
Hoy se insiste mucho en que debemos vivir en un respeto al estado de derecho, y eso es bueno pero no suficiente, porque aunque tengamos las mejores leyes, que no es nuestro caso, sino tenemos el sentido y el valor ético resulta casi inútil.
Por ejemplo: se puede pagar a un trabajador el sueldo mínimo y eso es legal (derecho), pero es injusto, o incluso se puede pagar a un trabajador 2 ó 3 sueldos mínimos, pero si se absorbe todo su tiempo laboral y no le alcanza para vivir dignamente, lo estamos violentando y explotando.
También se puede abogar por la libertad de expresión pero si ésta no está orientada por la verdad y la honestidad, entonces se daña a personas e instituciones.
Se puede propugnar por la libertad sexual y preocuparse solo de que no haya muchos nacimientos y se eviten las infecciones y enfermedades. Pero si en la vivencia de la sexualidad, no existen valores humanos como el amor, el respeto, la comunicación, la fidelidad la acogida gozosa de los hijos, etc., entonces solo se usa a las personas para la propia satisfacción y se engendran hijos irresponsablemente o se eliminan con el aborto.
Si los valores humanos no rigen la conciencia ciudadana y el servicio de las autoridades, no podremos alcanzar un bien común y seguiremos estando en la lista de los países más corruptos y en una sociedad donde impera la injusticia social.
Muchos quieren reservar la ética o la moral al ámbito de lo personal y privado, como diciendo cada quien tiene sus valores, sean los que sean, y se debe tolerar.
Considero que hay valores universales que promueven a la persona y a la comunidad, como la vida, la verdad, la justicia, la paz, el amor, el respeto a la persona, etc. Desgraciadamente a veces ni siquiera se conocen los valores y muchos menos se educa en ellos.
Lo mismo pasa con las virtudes que son las fuerzas y actitudes que adquieren las personas para hacer el bien. Tampoco se conocen, salvo cuando se aprenden los nombres de las 4 estatuas que están en el parque Juárez, y mucho menos se promueven y se ayuda para adquirirlas.
Nos urge fomentar los valores y las virtudes en la familia, en la escuela, en la colonia o barrio, en el deporte, en el trabajo, en los medios de comunicación, en el gobierno, en las Iglesias y en todos los sectores de la sociedad. Tenemos mucho material en los filósofos, en los grandes pensadores y hombres ilustres, en las enseñanzas de las Iglesias y religiones y en el patrimonio cultural de nuestro pueblo.
VIVIR EN LA REALIDAD.
Vivir en la realidad es la mejor manera de vivir, realizarse, y ayudar a los demás.
Conócete a ti mismo es el principio de la sabiduría para los griegos.
Vivir en la realidad, implica el conocimiento de uno mismo, de sus capacidades y limitaciones. Implica la aceptación de mi persona, de mi familia, de mi historia personal de mi realidad actual con sus circunstancias concretas y de la realidad del pueblo en el que vivo y quiero servir.
Para esto se necesita silencio, reflexión, escucha, honestidad consigo mismo. También se necesita estar atento a la realidad tal cual es: observar los acontecimientos, analizar las situaciones, recopilar información verdadera que ayude a tomar decisiones y a resolver los problemas.
Muchas veces vivimos de sueños o ilusiones, Pintando un mundo que no existe, queriéndonos convencer y convencer a los demás, que todo esta bien, que crece la economía, que ya somos del primer mundo, que el desempleo no es muy grande, etc.
Si echamos una mirada rápida a nuestro estado observamos:
- La gran migración de jóvenes, mujeres y hombres que han dejado sus pueblos para ir a buscar trabajo a otros estados o al extranjero
- Los profesionistas, particularmente jóvenes que se van.
- Los muchos desempleados que buscan lo que caiga para llevar el pan a casa.
- El cierre de pequeños y medianos negocios, porque no les da para vivir.
- Las fincas abandonadas porque no reditúan o no sale ni siquiera para los gastos.
- La situación inhumana en la que viven muchos en las colonias, rancherías y zonas indígenas.
- La situación paupérrima en que viven los cortadores de caña.
- La situación de los ingenios que están sostenidos como con alfileres.
- La reducción de la producción de arroz.
- La problemática que enfrentan los productores de hule y otras especies.
- Los litorales tan grandes de nuestro estado que no producen eficazmente y los pescados chinos que nos llegan.
- El aumento de la drogadicción en todos los sectores de la sociedad.
- El aumento de narcotráfico al mayoreo y al menudeo.
- La invasión de mercancía pirata y de contrabando.
- El aumento de ambulantes porque no hay fuentes de trabajo, entre otras cosas.
- Los miles de estudiantes que se quedan sin escuela por falta de trabajo, de recursos económicos o porque tienen que trabajar para sobrevivir.
- El gran número de cantinas y antros que aumentan por todas partes.
- La falta de lugares para hacer deporte, por ejemplo no puedes nadar si no tienes para pagar la mensualidad.
- El tiradero de dinero en los partidos y sus propaganda.
- La desnutrición de los niños que se nota a simple vista por su tamaño y complexión.
- Las carreteras en malas condiciones y llenas de baches.
- Las cárceles llenas de pobres y de gente que está en el ocio.
- Los miles que no tienen atención médica ni para comprar medicina.
- Los enfermos mentales en las calles o confinados en sus casas, sin tener donde atenderse o recuperarse.
- La deforestación en varias de nuestras regiones.
- Los varios programas elaborados por los gobiernos pero que no aterrizan en las personas.
- El aumento de prostitución abierta y encubierta en los masajes.
- Los niños de la calle, los pensionados, jubilados, los ancianos desprotegidos, las madres solteras, etc.
Se podrían señalar mas situaciones que se ven y se viven en nuestro estado. Pero lo importante es observar y dejarse tocar por la realidad para que partiendo de ella se pueda prestar un servicio mas humano y mas eficaz.
También es bueno y necesario observar los logros y recursos que se tienen para aprovecharlos y potenciarlos, por ejemplo:
- No obstante la situación tan difícil la gente le hecha ganas para salir adelante.
- Se solidarizan y apoyan en las necesidades.
- Hay varios grupos de la sociedad que concientizan y colaboran en distintas áreas.
- Ha habido obras del gobierno, que no enumero aquí, porque han sido bastante publicitadas.
- El gran potencial del campo, el mar, el petróleo.
- Muchos que han terminado estudios universitarios o que se han capacitado en distintas áreas.
- Los recursos económicos que llegan de fuera.
Conociendo la realidad y viviendo en ella tratando de escuchar a los diferentes sectores de la sociedad, tendremos la oportunidad de dar mejor respuesta a su amplia problemática y hablando con la verdad y siendo transparentes podremos tener confianza unos con otros y en los que nos gobiernan.
ESPÍRITU DE SERVICIO.
Dice Jesús, el maestro de maestros:
“Saben que los que son tenidos como jefes de las naciones, las gobiernan como señores absolutos y los grandes las oprimen con su poder. Pero no ha de ser así entre ustedes; sino que el que quiera llegar a ser grande entres ustedes, será su servidor, y el que quiera ser el primero entre ustedes será esclavo de todos, que tampoco el Hijo del Hombre ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate de muchos “ Marcos 10, 42 - 44.
Uno de los grandes ídolos, ante quien nos esclavizamos fácilmente es el Poder. Nos hace creernos mejor que los demás y pretender imponer nuestra voluntad a los otros. También con el poder buscamos nuestros propios intereses y servirnos de los demás. Esta es una gran tentación y son pocos los que nos caen en ella, incluso en el ámbito religioso.
El gobierno y la autoridad son necesarios en los pueblos, pero realmente funcionan cuando se ejerce con espíritu de servicio viéndolos como la gran oportunidad de hacer el bien a muchas personas.
Se necesita mucha humildad, generosidad, romper nuestro egoísmo y mucha madurez humana para servir así a la comunidad.
Quien tiene espíritu de servicio no actúa por vanagloria, por sacar provecho, por ser reconocido o valorado, sino que lo hace convencido de los grandes valores humanos, buscando el bien común y la solidaridad con los más desfavorecidos.
Servir de ésta manera implica crecer espiritualmente, sabedores de que todos somos de barro cargados de muchas debilidades.


















