Manuel Reyna Muñoz
Resultados electorales en Veracruz y Gobernabilidad
Manuel Reyna Muñoz
Los resultados electorales de los comicios del 5 de septiembre son probablemente los más complejos en la historia electoral de Veracruz. Esta particularidad impide formular un análisis de tipo simple o mecánico, pues además de haber sido una votación altamente diferenciada, propicia una incertidumbre respecto al comportamiento posterior de los actores que intervinieron en la contienda. Entre los factores que hicieron compleja la elección destaco lo siguiente:
- Por primera vez en elección simultánea pero con boletas diferentes se eligió a gobernador, diputados y ayuntamientos
- Como nunca antes hubo una cerrada competencia por la gubernatura
- Por vez primera el PRI perdió la mayoría en el Congreso, y si bien no se conoce la sentencia del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación respecto a qué partido tendrá más curules, ninguno rebasará el 50% más uno de los escaños, por lo que las alianzas entre partidos serán imprescindibles para lograr acuerdos
- El voto diferenciado provocó fenómenos como los siguientes:
• La votación más alta del Partido Acción Nacional y de la Alianza Fidelidad por Veracruz se ubica en la contienda de diputados; mientras que la votación más elevada de la Alianza Unidos por Veracruz corresponde a la disputa por la gubernatura
• La votación más baja del PAN y de la Alianza Fidelidad por Veracruz fue en la elección de ayuntamientos; en la Alianza Unidos por Veracruz la cifra más baja de sufragios fue en la contienda por las diputaciones (1)
Votación Total por Tipo de Elección 2004
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Elección de Gobernador |
945,338 |
971,435 |
790,034 |
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Elección de Diputados |
976,269 |
1,041,913 |
658,227 |
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Elección de Ayuntamientos |
901,986 |
948,232 |
677,038 |
Fuente: Proceso Electoral Veracruz 2004, Instituto Electoral Veracruzano
• En Veracruz el PAN ganó en el ayuntamiento y las dos diputaciones, pero Unidos por Veracruz triunfó en la elección para gobernador
• En Xalapa la Alianza Fidelidad por Veracruz triunfó en el ayuntamiento, mientras que Unidos por Veracruz ganó las dos diputaciones y la elección para gobernador
- De las contiendas municipales las de Veracruz y Xalapa registraron el mayor índice de participación de electores, 184,186 en el primer caso y 166,869 en el segundo. El alcalde electo con más sufragios fue Ricardo Ahued, de Xalapa, de la Alianza Fidelidad por Veracruz con 78,260, seguido de Julen Rementería, de Veracruz, de Acción Nacional con 77,914 votos
- La pluralidad partidista en los triunfos municipales se ve así:
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89
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70
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42
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10
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- En números redondos la participación ciudadana fue del 60%, cifra nada despreciable si tomamos en cuenta que en la elección de diputados y ayuntamientos en el 2000 asistió a sufragar el 52% de electores y en el 2003, cuando se eligieron a diputados federales, en Veracruz este índice bajo al 43%.
Tomando en cuenta estas cifras e indicadores podríamos suponer que en las elecciones del 2004 hubo un reencuentro feliz de la ciudadanía con la política y con los partidos políticos. Importante este hecho, queda pendiente de conocer cuál va a ser el escenario futuro de la gobernabilidad. Siguiendo a Dieter Nohlen, diría que la gobernabilidad es la relación entre las capacidades del gobierno y las demandas de la sociedad que se expresa en las políticas públicas dirigidas a resolver esos problemas reales.
Desde un punto de vista teórico la gobernabilidad es un problema inherente a la democracia. Si una democracia cuenta con instituciones sólidas, con organismos arraigados socialmente, con mayorías institucionales, es previsible que un gobierno pueda gobernar eficazmente, pues el propio régimen político creará mecanismos que afronten los desequilibrios entre esa disposición del gobierno y los reclamos de los gobernados o de los grupos de interés.
En nuestra realidad observamos que la lucha por la presidencia de la república ha provocado que los partidos políticos enderecen todas sus baterías sobre los adversarios, dando una imagen muy denigrante del quehacer político. Y si esto sucede en el ámbito de la política, las cosas no están mejor en el campo económico. Creo que todos estamos convencidos de que si no hay una mejoría en la distribución del ingreso, si no hay un cambio en positivo de los niveles de vida, si no hay un mejoramiento en la educación, si las políticas públicas no van a resolver las carencias de las mayorías, nuestra incipiente democracia se hará más porosa, más vulnerable.
En la pasada elección y tomando como referente la contienda de diputados, la suma de candidatos no registrados y los votos nulos arrojaron la cifra de 112,759 ciudadanos, equivalente al 4% de los votantes. Tal vez la cifra sea poco significativa, pero bien valdría la pena pensar en los ciudadanos que abierta o disimuladamente rechazan el sistema político que hoy tenemos.
Ahora bien, los gobiernos locales con frecuencia padecen las consecuencias de la fijación de instrumentos de política económica elaborados desde el centro del país. Sin embargo, es posible y deseable que los mandatarios estatales le impriman a su gestión el “sabor“ de la problemática local y para ello es importante el intercambio entre pensamientos diferentes, es necesaria la concertación entre actores políticos de distinto signo, es conveniente la negociación entre partidos políticos. En suma, la preeminencia de la política es el mejor antídoto de la ingobernabilidad.
Dos Propuestas de agregados al Código Electoral de Veracruz
Decía Paulo Freire que sólo con mejores ciudadanos es posible tener una mejor democracia. En esta línea de pensamiento, Otto Granados Roldán escribe: “... la consolidación de una democracia emergente, como la mexicana, dependerá en buena medida de mejorar los niveles de información y la calidad con que la ciudadanía se asuma como sujeto activo de la política, de los asuntos públicos, de las decisiones de gobierno” (2). En otra parte de su escrito el autor se pregunta: “¿Cómo lograr que una sociedad alcance una cultura cívica mínima pero de tal calidad que sea eficaz para que una democracia funcione?” (3).
Estoy convencido que la educación cívica es tarea de diversas instituciones, desde las entidades educativas, y particularmente quienes somos profesores, hasta los mismos partidos políticos. En este abanico de organizaciones, existen dos instituciones muy importantes para la democracia electoral, una es el Instituto Federal Electoral y la otra el Instituto Electoral Veracruzano, el primero con más y mejor presencia que el segundo.
Respecto al Instituto Electoral Veracruzano propondría que en el Código Electoral para el estado de Veracruz se modificaran dos artículos, el 81 y el 89. Respecto al artículo 81 propongo que a las atribuciones del Instituto Electoral Veracruzano se agregue una más:
Realizar una amplia promoción del voto y ejecutar todas las acciones que estén a su alcance para difundir la cultura democrática.
En cuanto al artículo 89 propongo añadir a las atribuciones del Consejo General del Instituto Electoral Veracruzano la siguiente:
Promover el voto y la cultura democrática.
Es cierto que la normatividad electoral es necesaria para el fortalecimiento de la democracia. Pero también es conveniente reconocer que no es suficiente estar adicionando párrafos a la ley o al código para que haya una mayor eficacia en los órganos electorales. Se requiere que las autoridades y funcionarios del Instituto Electoral Veracruzano estén comprometidos con la cultura cívica. Paulo Freire también decía: lo que debe preocuparnos es mejorar la democracia y no apedrearla. Yo diría que no es apedreando las instituciones como se mejora la democracia. En esta línea de pensamiento considero que la capacitación electoral a ciudadanos y funcionarios de casillas ha tenido serias deficiencias. Lo vi ahora en el 2004 y también en el proceso electoral del año 2000 cuando fui Comisionado Electoral.
Terminaría mi intervención invitando al próximo gobernador de Veracruz, a los diputados de la siguiente legislatura, a los partidos políticos, a las organizaciones de la sociedad civil y a los estudiosos de los asuntos electorales a construir un órgano electoral autónomo en su esencia y apariencia, para garantizar la legalidad, imparcialidad y equidad en las elecciones y así lograr posicionarse ante la sociedad entera como una autoridad electoral confiable.
Notas
- El Cuerpo Académico Estudios de Cultura Política en el México de la Transición de la Universidad Veracruzana llevó a cabo en el estado de Veracruz una Encuesta sobre Cultura Política en el año 2003, en la que los entrevistados juzgaron que la elección más importante era: presidente de la república 53.2%, presidente municipal 13.6%, gobernador 4..6%, diputados federales 4.8%, senadores 2.6% y diputados locales 1.1%.
- Otto Granados Roldán, México, ¿Una democracia sin demócratas?, Revista Nexos, Núm. 321, septiembre 2004, p. 34.
- Ibidem, p. 30.


















