Justo J. Fernández Garibay
Gobernabilidad
Justo J. Fernández Garibay
Antes de iniciar mi intervención, quiero agradecer a los organizadores de este importante foro “La Gobernabilidad en Veracruz” la amable invitación que me hicieran para exponer el día de hoy ante todos ustedes los temas:
¿Qué es la gobernabilidad democrática?,
La relación del Ejecutivo-Legislativo,
Las reformas necesarias y
La transparencia y la rendición de cuentas.
Les puedo decir muy sinceramente que es un honor el ser incluido en este grupo de Veracruzanos que hoy exponen sus reflexiones personales.
Considero que los cuatro temas están cercanamente inter-relacionados, por lo cual les expondré mis reflexiones sobre los cuatro temas antes mencionados.
¿Qué es la gobernabilidad democrática?
El término Gobernabilidad se deriva de un vocablo griego que significa guía, y es considerada como la capacidad de las instituciones políticas de un país para dirigir la economía y la sociedad. Está estrechamente relacionada con la legitimidad, la autoridad del gobierno y la eficacia para encontrar soluciones a problemas que la aquejan y su capacidad operativa. Para que se dé, se deben de presentar un conjunto de condiciones que aseguran el ejercicio del poder en una sociedad.
La Constitución de 1917 define la forma de gobierno que nos rige como una República Federal, Democrática y Representativa, donde el titular de la soberanía, que es el pueblo, mandará a los poderes públicos para ejercerla en su representación. De ahí que la cualidad de “democrática” y “representativa” de nuestro régimen, requiere necesariamente de la participación de la población para decidir sobre su destino político, sobre quién la representa y la facultad de cambiar a sus representantes, tal como lo establece el artículo 39 de la propia Constitución Federal.
La participación ciudadana es un componente esencial de la democracia como forma de organización social y de gobierno. En este sentido la participación ciudadana es la clave para transformar el espacio de lo estatal en un espacio público y contribuir a crear condiciones para consolidar una gobernabilidad democrática. La participación ciudadana, a diferencia de las otras, se refiere específicamente a que los ciudadanos intervengan en las actividades publicas representando intereses particulares, mas no individuales. Para este ejercicio se tienen las figuras del referendo, el plebiscito y la iniciativa popular como métodos de consulta pública.
La participación permite llevar a cabo los derechos de la ciudadanía en sus diferentes dimensiones: la participación civil, asociada a derechos propios de la libertad individual como la igualdad ante la ley, la libertad de expresión, de religión, de pensamiento, etc.; la participación política, que supone el derecho de elegir y ser electo a través del sufragio universal y, la participación social, que se refiere al derecho a la salud, a la educación, a la seguridad social, a la vivienda, entre otros, los cuales deben ser garantizados por el Estado al conjunto de la ciudadanía.
De esta forma, la gobernabilidad democrática se presenta cuando en este ámbito de gobernar se abren más espacios a los gobernados y se les toma en cuenta para ciertas decisiones que nos atañen a todos, como es la gran mayoría de las obras de gobierno. La “Participación Ciudadana” debe ser una preocupación fundamental de los regímenes que se ostenten como democráticos.
La relación Ejecutivo-Legislativo
Como está plasmado en nuestra carta magna, en su artículo #41, el pueblo ejerce su soberanía por medio de los poderes de la Unión. Estos poderes son:
El Poder Ejecutivo
El Poder Legislativo y,
El Poder Judicial.
Hoy más que nunca, la democracia exige el equilibrio pleno entre los Poderes Federales y las diversas instancias de poder, así como la plena vigencia de las libertades como sustento de un Estado libre y sin dependencias, apoyado en una sociedad civil responsable y participativa.
La teoría de la división de poderes considera que el poder legislativo es quien formaliza-legaliza a la soberanía nacional, dándole a los legisladores como representantes del pueblo y de la nación la función de legitimar democrática y popularmente, a los demás integrantes de los órganos del Gobierno del estado debido a su origen electoral. En este punto, quisiera señalar que es imperativo que los diputados estén concientes de que al ser los representantes populares, representan la voz y las necesidades del pueblo, y deben de tener muy presente que son representantes de todos los habitantes de sus respectivos distritos o demarcaciones, y no solamente de sus banderas partidistas.
La relación de los poderes Ejecutivo y Legislativo son especialmente importantes, y más que nunca el día de hoy, en el que cada vez están conformados más equitativamente los congresos, tanto a nivel federal como local.
Aunque son poderes independientes, la mayor parte de las acciones del poder ejecutivo requieren de la anuencia del poder legislativo, por lo que el ejecutivo deberá proponer acciones que representen soluciones cada vez más viables y expeditas a los problemas que aquejan a sus gobernados, y tener la capacidad de negociación y conciliación política para que prosperen sus propuestas ante el poder legislativo.
En este sentido, la relación debe de ser fundamentalmente de respeto, tanto de un poder como del otro, y saber dejar a un lado revanchismos partidistas y personales, para que de esa manera puedan ejercer sus obligaciones respectivas, tanto de guiar el destino de los gobernados del ejecutivo, como de fiscalización, legislación y gestión, funciones básicas del legislativo, de una manera madura y profesional.
De esta forma, considero que la relación deberá de ser muy institucional, y enfocada a resolver la problemática del estado, con una conciencia cívica cada vez más arraigada y de esta manera dar cumplimiento a la razón de ser de todo gobierno, proporcionar el bienestar público.
Las Reformas Necesarias
Nuestro país y concretamente nuestro estado, requiere de muchas reformas para poder enfrentar el reto económico y social que se nos presenta hoy día. Enumerarlas todas sería demasiado extenso para esta participación, pero considero que las siguientes son las prioritarias para dar atención a la problemática más grave y urgente:
1.-Se requiere generar un nuevo modelo económico, basado en el desarrollo sustentable, el fortalecimiento del mercado interno, la generación de empleos, la adecuada reglamentación del sistema financiero, un federalismo fiscal sólido, desarrollo regional del sector agrícola y una política económica hacia el exterior que proporcione condiciones de equidad.
2.-Sabemos que en cuestión ambiental, hay muchos pasivos, y que se requieren varias acciones, entre las que destaco:
- Reorganizar y modernizar los planes de conservación de la biodiversidad para que se lleve a cabo de manera continua y permanente, con la participación de todos los sectores de la población.
- Llevar a cabo el ordenamiento ecológico territorial del país a la brevedad posible y al mismo tiempo fortalecer la protección de las áreas y ecosistemas más frágiles del país, así como proteger nuestros mares, entendidos como ecosistemas y no como fuente de recursos inagotables. Se debe de regular de manera efectiva la sobre pesca para defender la integridad de los ecosistemas marinos.
- En materia de contaminación ambiental debemos buscar que se asegure el cumplimiento de las Normas Oficiales Mexicanas y legislación vigente en materia de prevención además de procurar que se reduzcan los niveles máximos permisibles en emisiones a la atmósfera así como de descargas de aguas residuales en cuencas. De igual forma se debe legislar en todos aquellos huecos o lagunas de la LEPA de tal forma que aseguremos un medio ambiente limpio y sano para nosotros y nuestros descendientes.
- La conformación o procuración de un órgano estatal con mayores y mejor definidas atribuciones que permitan tanto sancionar como implementar una auténtica política ecológica que dé atención a los pasivos ambientales que presenta un estado con la riqueza y biodiversidad como el nuestro es una necesidad patente.
3.-Los recursos naturales no renovables son cada día más escasos, por lo que es también muy necesaria una reforma eléctrica en la que se produzca electricidad con energía renovable, como sería la eólica o la solar. Hoy en día existe la tecnología para ello, y esto representaría un beneficio ya que además de no agotar los recursos no renovables, estaríamos dejando de contaminar la atmósfera al estar quemando combustibles fósiles para la generación de energía.
4.-La educación constituye el cimiento en el que descansa el proyecto de desarrollo que los mexicanos necesitamos para construir nuevas oportunidades de progreso, por lo que requerimos especialmente de una reforma educativa que en primer lugar garantice el acceso a todos los mexicanos a una educación de calidad, y que no solamente sea de vanguardia para estar en condiciones de igualdad en una cultura mundial cada vez mas globalizada, sino que se ajuste a la necesidad que requiere cada región, respetando usos y costumbres de las distintas etnias.
5.-Otra área que tenemos que atender con urgencia es el campo, para dejar de ser exportadores de hombres y mujeres en condiciones totalmente adversas y aprovechemos la gran riqueza y tradición agrícola de nuestro estado.
6.-También son de vital importancia las Leyes de transparencia y acceso a la información pública que efectivamente permitan que el pueblo sepa el uso y destino de los bienes de la nación. Lo que nos lleva al siguiente punto en esta participación:
TRANSPARENCIA Y RENDICION DE CUENTAS
En el actual proceso de democratización del país, los factores de transparencia y rendición de cuentas (conceptos semejantes, pero diferentes) son elementales, puesto que fortalecen las instituciones y el estado de Derecho. Reformas importantes en esta materia se dieron, empezando con la promulgación de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Gubernamental. Esta Ley fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 11 de julio de 2002, entró en vigor el 12 de junio de 2003, y establece el marco legal para que los particulares puedan solicitar el acceso a la información que generan o posean los organismos del Gobierno Federal, señalando como sujetos obligados por la ley a los tres Poderes de la Unión, la Administración Pública Federal, los tribunales administrativos federales y los órganos constitucionales autónomos. Para dar cumplimiento a las disposiciones de esta Ley se creo el Instituto federal de Acceso a la Información, como respuesta a una demanda ciudadana que exigía garantizar un ejercicio de gobierno transparente, sujeto a la supervisión de la sociedad, dispuesto a la rendición de cuentas. La aplicación de esta Ley permite reducir la corrupción y mejorar la eficiencia gubernamental, siempre y cuando la respuesta de los gobiernos, sea con calidad, respeto y oportunidad.
A raíz de los actuales acontecimientos políticos y sociales de nuestro país, se ha puesto de manifiesto la falta de credibilidad en las instituciones, las autoridades y del mismo trabajo político, por lo que es ya una necesidad el que los gobernantes accedan a abrir espacios para la participación ciudadana, como lo es el poner tras un cristal la información de las organizaciones políticas y burocráticas para que los interesados puedan revisarla, analizarla y, en caso de anomalías, usarla como mecanismo para sancionar actos de corrupción, de tal manera que la ciudadanía participe y vuelva a creer en el quehacer político.
La transparencia gubernamental va relacionada con los aspectos éticos de responsabilidad y calidad del servicio público y de gobierno. Con este proceso, se debe transitar de la mera cultura del informe anual, hacia la cultura del otorgamiento a la ciudadanía de la información gubernamental. A la fecha, son ya alrededor de 12 estados de nuestra República los que han elaborado leyes estatales para dar cumplimiento al derecho de acceso a la información y transparencia, entre las que destacan la de Sinaloa, Guanajuato y Oaxaca. En Veracruz es en el 2004 que se aprueba la Ley Estatal de Acceso a la Información.
Al revisar y comparar esta Ley, se pueden destacar algunas limitaciones como son:
- No contempla como principal objetivo el transparentar la gestión pública, solo se establece el fomentar una cultura de valoración de los Organismos Públicos.
- No se contempla el que los órganos de gobierno ni los ayuntamientos den a conocer de manera detallada y precisa la información de forma obligatoria, lo cual es contrario a la Ley Federal, que obliga a transparentar los sueldos incluyendo compensaciones de los servidores públicos, presupuestos, resultados de auditorias, subsidios, concesiones y contratos.
- La Ley federal creó un órgano autónomo responsable de garantizar el Derecho de Acceso a la Información. La Ley estatal delega esta tarea a una comisión de información de cada dependencia pública o ayuntamiento, dejando además a discreción de cada dependencia, que tipo de información se reservan por considerar que “pone en peligro el orden social”, siendo juez y parte en este proceso.
Se considera que esta Ley puede ser enriquecida. Los mecanismos de transparencia deben institucionalizarse como acciones permanentes de gobierno, de tal manera que se contribuya a la democratización de la sociedad veracruzana y vigencia del estado de derecho.
La aprobación de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la información Pública Gubernamental representa un importante logro en el proceso democrático. Ahora es necesario fomentar la cultura de la transparencia, ya que la participación de la ciudadanía implica que la población se asuma vigilante del buen funcionamiento de las instituciones gubernamentales. La transparencia y el acceso a la información pública son los elementos básicos para que la sociedad civil se involucre en el debate político y económico con relación a las políticas públicas.
Quisiera concluir mi participación con la siguiente reflexión:
Como mencioné al principio, los cuatro temas tratados aquí están muy cercanamente interrelacionados, y sobre todo se puede sintetizar en que para tener el gobierno que se espera, la ciudadanía en general debemos participar cada vez más en la medida de nuestras posibilidades en el proceso democrático, participando en las elecciones, acercándonos a los legisladores que son nuestros representantes para externar nuestras necesidades y reclamos, y de esa forma que se conviertan en las propuestas y reformas necesarias, y que se participe en la fiscalización de los recursos mediante la Ley de transparencia y acceso a la información, para poder tener la gobernabilidad requerida y que junto con nuestros líderes podamos forjar el estado lleno de oportunidades y abundancia que sabemos puede ser Veracruz.
Por último quiero agradecer el apoyo y consejo de Marta Valentina, Adolfo y Roberto en la elaboración de este documento.
Por su atención, muchas gracias.


















