Fidel Herrera Beltrán
Gobernabilidad democrática: alternativa de desarrollo
Lic. Fidel Herrera Beltrán
DISTINGUIDOS MIEMBROS DEL CETRADE
SEÑORAS Y SEÑORES:
En primer lugar, quiero agradecer a quienes integran el Centro de Estudios para la Transición Democrática su invitación para participar en este foro sobre gobernabilidad en Veracruz..
Me da la oportunidad de compartir con todos ustedes, algunas reflexiones personales, en el marco de una coyuntura que vive nuestro estado. Inédita y compleja, pero de grandes oportunidades, si sabemos entenderla y aprovecharla en su justa dimensión.
El 31 de enero del 2003 estuve en este mismo lugar, participé en el Seminario “Pensar Veracruz”.
En aquella ocasión, hice un reconocimiento público a todos aquellos que habían participado en este y en otros foros y seminarios que aquí se organizaron; hice un reconocimiento a todas las propuestas y a todas las visiones, independientemente de los tintes ideológicos o del matiz político.
Hoy, después de que esta aula ha sido el marco para presentar ideas y argumentos que enriquecen la perspectiva sobre los temas que atañen a los veracruzanos, sigo creyendo que las diferentes visiones, lejos de separarnos, nos unen en el objetivo común de hacer de nuestro Estado un mejor lugar para vivir.
En Veracruz, como lo es prácticamente en todas las sociedades modernas del mundo, vivir la democracia y ejercerla no es solamente un derecho, sino un imperativo social.
El respeto a la voluntad mayoritaria de los ciudadanos es una necesidad irrenunciable. La democracia es el nuevo nombre del desarrollo armónico de una sociedad.
Por eso, los conceptos de gobernabilidad y democracia son diferentes en esencia, pero vinculados en la práctica; sobre todo si vivimos, como es el caso veracruzano, un escenario de alta complejidad social y política.
Norbert Lechner, alemán de origen pero radicado en América Latina desde hace más de 30 años, en una visita que realizó a México hace algunos años, se refirió a la gobernabilidad democrática.
En aquella ocasión se concluía, después de una amplia deliberación, que el concepto, sobre todo para el caso, mexicano, tiene que ver con las capacidades de conducción política. Con la capacidad de las instituciones de estado y de la sociedad para conducir de manera efectiva los procesos sociales y cumplir así con las demandas y la expectativa ciudadana.
Empleos, combate a la pobreza, reactivación del campo. OPORTUNIDADES.
Veracruz no se exenta de esta realidad. Por eso yo planteo para la gobernabilidad democrática de Veracruz, cumplir y fomentar desde el Poder Ejecutivo cinco principios fundamentales: Diálogo, Eficiencia, Transparencia, Legitimidad y Estabilidad.
Porque estoy convencido que son los principios básicos sobre los cuales tenemos que profesar no solo un cambio administrativo, sino de actitud; para enfrentar así el reto de ser un estado que se transforme y que cumpla con la expectativa de la propia sociedad que representa.
La realidad es que los problemas de gobernabilidad democrática surgen cuando el Estado, como ente político, deja de ser la instancia de coordinación social, desbordando la capacidad de respuesta institucional.
Por ello, el desafío de la gobernabilidad en Veracruz no proviene de la existencia de conflictos o problemas, sino de la necesidad de corregir y perfeccionar las instituciones de la democracia.
Para la gobernabilidad democrática de Veracruz es preciso entender que los partidos políticos, la división de poderes y las elecciones transparentes constituyen una porción del problema. Sin embargo no bastan para garantizar su solución.
Una adecuada gobernabilidad se basa en una serie de acuerdos básicos entre poderes; entre niveles de gobierno; entre actores sociales, económicos y políticos; entre grupos sociales estratégicos; entre la mayoría de los ciudadanos, para resolver los problemas.
Una adecuada gobernabilidad necesita esquemas de participación activos, en un marco de diálogo y respeto.
Como Servidor Público, soy un fiel creyente de la democracia. Entiendo el disenso pero soy un impulsor del consenso. Por eso escucho las propuestas y las analizo. Retomo lo trascendente y lo hago mío, no por plagio intelectual, sino para acercar los puntos de vista y encontrar, como decía mi maestro Don Jesús Reyes Heroles, los acuerdos fundamentales que después nos permitan llegar a los acuerdos particulares.
Me ha tocado ser un generador de consensos, he sido representante popular en la Cámara de Diputados en el 97 y en la de Senadores en el 2000, sin mayoría absoluta de alguna fuerza política. Y siempre he sido un puente para lograr acuerdos.
Eso es lo que planteo precisamente para Veracruz: Un gran acuerdo estatal para que podamos definir juntos, entre las diferentes fuerzas políticas que estarán representadas en el Congreso y que ninguna tiene mayoría absoluta, y entre los diferentes actores y sectores de la sociedad, las directrices generales para impulsar el desarrollo y garantizar la gobernabilidad democrática de Veracruz.
Veo un estado con un potencial enorme. Veo un Veracruz que es más grande que sus problemas y que su principal activo es su gente.
Por eso entiendo la demanda de diálogo y entendimiento de la sociedad como un mandato irrenunciable para impulsar una nueva relación entre los poderes.
Para garantizar la gobernabilidad democrática tenemos que desterrar cualquier vestigio de dependencia política y transformarla a un esquema de interdependencia por coordinación entre ejecutivo, legislativo y judicial. Equilibrio interorgánico y legitimidad equilibrada.
Quiero plantear una nueva visión del Veracruz que impulsa un federalismo renovado; un estado en el que no se centralice todo el gobierno estatal como un garante más de la gobernabilidad.
Así como las entidades exigimos a la federación, tenemos que ser coherentes y así también debemos impulsar las facultades concurrentes de los municipios.
La noción de gobernabilidad tiene que estar asociada a una capacidad de gestión eficaz y eficiente. Además de una cualidad democrática del gobierno para la formulación de políticas y la resolución de problemas con miras a avanzar en el desarrollo económico y la integración social.
Yo planteo un poder ejecutivo plural e incluyente, con un aparato burocrático eficiente, en el que los nombramientos no sean solo por filiación política y sino por cualificación técnica, para maximizar la eficiencia en la tarea del Estado en sus servicios al ciudadano.
Hay que dar también un gran impulso al cambio técnico para generar una empatía con la democracia y así generar igualdad de oportunidades y cohesión social, con equidad, justicia y libertad.
Planteo reformas que deben de estar enmarcadas y bien definidas en un orden legal que genere certidumbre para gobernantes y gobernados.
Por ello es estrictamente necesario el respeto al estado de derecho. Nadie ni nada por encima de la ley.
Para la gobernabilidad democrática requerimos de un esquema novedoso de rendición de cuentas: De examen independiente exhaustivo y de autoevaluación permanente por parte de quienes estamos en algún poder, no nada más en el ejecutivo y no nada más a nivel estatal.
Hay que promover un acceso a la información pública gubernamental que impulse un control ciudadano sobre los actos de gobierno.
Hay que entenderlo así, en las democracias, la gobernabilidad se construye día a día a través de los actos de gobierno eficientes, matizados por la transparencia y la estabilidad.
Para garantizar la gobernabilidad democrática de Veracruz tenemos que aceptar caminar por el sendero de la diversidad de ideas y procedimientos. Tenemos que aceptar la expresión popular en las calles.
Para garantizar la gobernabilidad democrática de Veracruz tenemos que aceptar que la toma de decisiones necesarias puede ir en detrimento de la popularidad de un gobierno.
Para garantizar la gobernabilidad democrática de Veracruz tenemos que vincular la tolerancia con la disidencia. Y el diálogo debe ser nuestra única herramienta.
Pero sobre todo, es necesario que la gobernabilidad se cimiente en la legalidad y en la legitimidad. Solo así tendremos una sociedad participativa, interesada en la política y satisfecha porque todos los cumplidos en la parte que nos toca.
Así y solo así seremos un estado próspero; de hechos no de palabras.
Ojalá que este tipo de foros sigan convocando al diálogo de razones y al intercambio de ideas para que desterremos de una vez y para siempre la discusión estéril y bizantina que solo petrifica el pensamiento.
Muchas felicidades por este foro y que sea para bien de todos.
Muchas gracias.


















