Alejandro Montano Guzmán
La gobernabilidad en Veracruz
Alejandro Montano Guzmán
En primer término quiero agradecer la invitación del Maestro Domingo Alberto Martínez Resendiz, Director General del Centro de Estudios para la Transición Democrática, para participar en este encuentro. El CETRADE se ha distinguido por organizar eventos que contribuyen a la democracia y particularmente al afianzamiento de la cultura democrática; desde hace ya varios años, viene alentando la exposición de posiciones de las diversas fuerzas políticas y la búsqueda de caminos hacia un mayor desarrollo social de nuestra entidad. Por esta labor se ha ganado el reconocimiento de los actores políticos de Veracruz.
El tema de la gobernabilidad democrática ocupa un lugar central en la agenda política nacional, en las discusiones de la academia, y se discute en distintos espacios de la vida social y política.
Los actores políticos, los académicos y los analistas de los medios de comunicación, los representantes de los poderes y de los niveles de gobierno, tenemos el compromiso de plantear puntos de vista, reflexiones sustentadas y con vocación democrática, y, sobre todo, propuestas para consolidar los avances logrados y para que la gobernabilidad así entendida se traduzca en mejores condiciones de vida de los veracruzanos.
La relación Ejecutivo-Legislativo.
En la LX Legislatura del Congreso del Estado de Veracruz, ningún partido político tendrá la mayoría absoluta. Esta ha sido la voluntad de los veracruzanos en las elecciones del 5 de septiembre, y nos debe motivar para estar a su altura, que sólo podremos alcanzar con una relación respetuosa, dispuesta a valorar planteamientos de otros representantes populares, de colaboración para sacar adelante mejores leyes, y de responsabilidad compartida con el Poder Ejecutivo para llevar a Veracruz a un mayor estadio de desarrollo, bienestar y vida democrática.
En el ámbito federal se ha venido cuestionando la existencia de una relación disfuncional entre el Ejecutivo y el Legislativo, que genera la idea de una falta de capacidad de las instituciones para procesar sus diferencias y alcanzar acuerdos sobre temas fundamentales para la nación: mejores servicios de salud, de educación, de seguridad, mayores oportunidades de empleo, entre otros.
Estas relaciones no son atribuibles solamente, como suele manejarse, a la pretensión de unos actores políticos por descalificar a otras fuerzas, con vistas a coyunturas políticas. En buena medida forman parte de la normalidad democrática nacional.
Sin embargo, es innegable que estas tensiones han tenido efectos perversos tanto para las instituciones democráticas, como el propio Congreso de la Unión, lo cual es muy preocupante, como para el país en su conjunto, que reclama acuerdos entre las fuerzas políticas.
En Veracruz, los legisladores y los partidos debemos aprovechar esta experiencia, recuperando lo positivo de esta pluralidad y evitando cometer los errores de los que todos hemos sido testigos.
La fracción del PRI pondrá su mejor esfuerzo y voluntad política, para mantener siempre abiertos los canales de comunicación y llegar a acuerdos en materia legislativa. Los veracruzanos tendremos en el Licenciado Fidel Herrera Beltrán a un gobernador con amplia experiencia parlamentaria, de vocación republicana, respetuoso de la división de poderes.
Igualmente, confiamos en que los distintos grupos legislativos demostrarán a la ciudadanía su preocupación y disposición para trabajar en beneficio de Veracruz, anteponiendo este máximo objetivo a los intereses de partido.
Esta es la circunstancia política que habremos de impulsar: un ambiente de diálogo y de responsabilidad, de madurez política y congruencia, tanto en el seno del Congreso como entre los poderes Legislativo y Ejecutivo, así como de impulso a los municipios.
Y tendremos presente que la democracia sólo adquiere pleno valor cuando busca el constante mejoramiento moral, material y cultural del pueblo.
No quisiera desaprovechar esta oportunidad para reconocer que la LIX legislatura del Congreso Local desarrolló en los cuatro años de gestión un intenso trabajo, que dio como resultado 769 leyes, códigos, decretos e iniciativas, para lo cual fue necesario el estudio y análisis de 12 mil 456 artículos. Las iniciativas surgieron de las distintas fuerzas políticas, así como del Poder Ejecutivo representado por el Licenciado Miguel Alemán Velazco.
La transparencia y la rendición de cuentas.
La composición plural del próximo Congreso, coadyuvará a la transparencia y la rendición de cuentas. Con estricto apego a la ley, la LX Legislatura compartirá la responsabilidad de las decisiones e impulsará una mayor vigilancia sobre el desempeño de las instancias y niveles de gobierno.
La voluntad de los veracruzanos, reflejada en las urnas, no es que la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo se torne más complicada que lo que normalmente resulta de este arreglo institucional. Estamos convencidos de que tuvo como horizonte una mayor cooperación y mejores resultados a partir de la pluralidad de puntos de vista.
La diversidad, bien lo sabemos, engrandece la vida social y cultural, pero también, y en ello hay que insistir, es insustituible si se quiere obtener buenos frutos en la vida política.
En todo régimen republicano, el equilibrio de poderes sólo resulta de una efectiva pluralidad de fuerzas, de una sana competencia política, reflejo de la diversidad de posiciones que se vive en la sociedad.
Sin ninguna duda podemos anticipar que el Poder Ejecutivo mantendrá abiertos los canales de diálogo con el Congreso Local, estará atento a sus puntos de vista, y pondrá especial empeño en colaborar en las tareas legislativas para garantizar la transparencia y la rendición de cuentas.
La gobernabilidad democrática.
En torno al concepto de gobernabilidad democrática, se ha destacado que implica acciones sustentadas en la pluralidad política; capacidad de gobernar con base en principios que doten de legitimidad la toma de decisiones en materia de políticas públicas; apoyo de estos principios en una normatividad (Estado de Derecho); capacidad de las instituciones políticas para dirigir la sociedad; eficacia para encontrar soluciones a demandas sociales y su puesta en práctica.
En México, la gobernabilidad democrática habrá de construirse sobre la base histórica de un régimen republicano, representativo y federal, a su vez en proceso de consolidación.
Efectivamente, todavía tenemos grandes retos en lo que hace a la vida republicana, el federalismo, la democracia representativa y la eficacia en las acciones de gobierno. Es nuestra responsabilidad, como ciudadanos y como representantes populares, poner nuestro mejor esfuerzo para lograr avances sustanciales.
Los partidos políticos son los principales actores en los que recae la responsabilidad de promover la gobernabilidad democrática, pero no pueden prescindir del respaldo de grupos sociales estratégicos y de la ciudadanía.
A su vez, el Poder Legislativo cumple un papel fundamental en materia de gobernabilidad, puesto que es un órgano receptor de demandas de la sociedad y a través de él se orientan las políticas públicas, mismas que, si se alejan de intereses partidistas o de grupo, serán un pilar para el desarrollo del Estado.
Partiendo de estas premisas y de los principios que rigen nuestra vida partidaria, los diputados del PRI seremos promotores de acuerdos para asegurar la gobernabilidad democrática, y actuaremos en consecuencia. Mantendremos una actitud de respeto, de conciliación, de concertación, siempre buscando coincidencias.
Las reformas necesarias.
Los ciudadanos y las fuerzas políticas que los representan, entre ellas las organizaciones del campo y la ciudad, así como los organismos de la sociedad civil, demandan reformas para lograr un mayor desarrollo y bienestar, y acciones que consoliden la democracia.
En la esfera nacional se promueve la discusión de temas como la reelección de diputados y senadores; la introducción del plebiscito, referéndum y consulta popular; el establecimiento de una figura formal para la división de tareas con el Presidente de la República; la segunda vuelta en las elecciones presidenciales; la reducción del número de diputados y de los montos de financiamiento para las campañas, entre otros. En Veracruz no somos ajenos a estos debates. Por ello desde el Congreso Local los priistas impulsaremos su análisis y tomas de posición.
En particular, la LX legislatura, que inicia actividades este 5 de noviembre, seguramente se caracterizará por su gran productividad. Recordemos que ya el PRD y el PRI han planteado propuestas para una agenda legislativa, entre las cuales se incluyen modificaciones a la ley electoral.
Pensamos con el Gobernador electo, Licenciado Fidel Herrera Beltrán, que se deberá trabajar en aspectos prioritarios como crear la Comisión Estatal para el Crecimiento y el Empleo; establecer un Sistema Financiero Popular Veracruzano; actualizar la administración y procuración de justicia; modernizar la seguridad pública; descentralizar las oficinas de gobierno; hacer más efectiva la participación de la mujer entre otras vías mediante el Instituto de la Mujer Veracruzana.
De igual forma, somos de la opinión de que se debe revisar en forma integral la legislación municipal y electoral, así como la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo; analizar la legislación y el funcionamiento de los órganos relacionados con la conservación del medio ambiente; establecer las condiciones para brindar un apoyo económico a los adultos mayores y, dentro del Congreso, ponderar la creación de nuevas comisiones.


















