Mario César Domínguez Mendoza

La Gobernabilidad en Veracruz: Reflexiones en Voz Alta

Mario César Domínguez Mendoza (*)

Conscientes de que nuestro país se encamina hacia una crisis política y de desarrollo social sin precedentes en la historia reciente, diversas agrupaciones sindicales, campesinas, estudiantiles, del movimiento urbano, de mujeres y organizaciones defensoras de los derechos humanos que militamos en el frente sindical mexicano, la Unión Nacional de Trabajadores, el Barzón, el Campo no Aguanta Mas, el consejo agrario permanente, frente continental de organizaciones comunales, y la promotora por la unidad nacional contra el neoliberalismo, hemos comprometido esfuerzos de unidad en la acción para construir un proyecto nacional empeñado en dar plena satisfacción a los derechos de los mexicanos, un proyecto capaz de garantizar el acceso pleno al empleo, soberanía alimentaria, salud, educación, tierra, vivienda, democracia y soberanía nacional. Que además promueva la unidad con otros países y movimientos que persiguen idénticos fines.

Para hacer realidad nuestras aspiraciones necesitamos de la convivencia democrática y de la autodeterminación nacional, transitar a la democracia presupone la justicia y la equidad económica, además de la transformación profunda al régimen político que ponga fin a la corrupción a los grandes sueldos y prevendas de los funcionarios, al carácter vertical de las instituciones y de representación y ejercicio de la justicia, al monopolio de los medios de comunicación, y al control corporativo del estado sobre las organizaciones gremiales, queremos un nuevo sistema político apegado al derecho social que garantice la participación equitativa de hombres y mujeres de la responsabilidad de gobernar al país, una nación donde los derechos de los pueblos indios plasmados sean plenamente reconocidos sin regateo alguno, en fin un pueblo de hombres y mujeres libres donde no haya lugar a la represión y violación de los derechos humanos.

Ante estos planteamientos que consideramos básicos para lograr el buen funcionamiento de la federación, Veracruz no escapa de este análisis. Es por eso que consideramos que la gobernabilidad democrática en Veracruz debe partir de las necesidades que requiere el estado.

La gobernabilidad es una condición necesaria para lograr los objetivos de crecimiento, desarrollo y bienestar, porque da certidumbre social y mantiene un clima de tranquilidad, paz pública y concordia ciudadana.

La primicia de gobernabilidad impone la responsabilidad de atender oportunamente las demandas de la sociedad; resulta indispensable, por tanto, contar con los espacios propicios para la participación y expresión ciudadanas, así como con canales de diálogo eficientes.

En este entendimiento, el Gobierno debe establecer y mantener mecanismos e instrumentos de comunicación que privilegien el diálogo permanente y la concertación de acciones, que permitan atender las demandas de la ciudadanía y prevenir o solucionar contingencias sociales.

El objetivo de toda acción de gobierno es elevar la calidad de vida de la población. Para ello, los veracruzanos cuentan con la certeza que proporciona el estado de derecho y la legitimidad de las instituciones que regulan la actividad gubernamental. En Veracruz se vive con certidumbre jurídica y democrática (1).

La vía hacia el buen Gobierno, debe hacer realidad la democracia para miles que ni siquiera cuentan con un registro como electores y así avanzar, con la democracia que tenemos, a efecto de que su perfeccionamiento obligue a los gobernantes y nuestros representantes a desempeñar un buen gobierno y una buena tarea legislativa, respectivamente.

Es así como después de décadas, la decisión de elegir quién gobierna está en manos de los ciudadanos a través de su voto. La democracia llegó a Veracruz por la vía de elecciones que mostraron la capacidad de transformar el sistema de relaciones políticas de nuestro Estado. Los veracruzanos ya no necesitamos reformas centradas en lo electoral, sino políticas capaces de dar un espesor nuevo a las tareas de profundizar nuestra democracia y sus bases sociales.

Veracruz necesita recuperar la capacidad productiva de su economía, mantener la gobernabilidad democrática, y sobre todo, hacer justicia en la sociedad, tanto distributiva como la jurídica y de seguridad pública. Los ciudadanos necesitamos crear el movimiento social y construir las alianzas políticas para la construcción de los consensos de la nueva sociedad; además hacer valer nuestra vocación democrática: apostar todo por el Acuerdo entre los veracruzanos y convocar abiertamente a la construcción de una política de consensos, como fundamentos básicos de la convivencia civilizada.

Un compromiso con Veracruz es el mejor mensaje que en estos momentos pueden los ciudadanos enviar a todos los rincones del Estado. Necesitamos del diálogo, el debate y la critica fraterna y no de la polarización desgastante o la guerra fratricida. Necesitamos el acuerdo para resolver las necesidades de la sociedad veracruzana y no la disputa entre las diversas regiones del estado.

Necesitamos un compromiso signado por todas las fuerzas políticas y sociales, capaz de influir en el proceso político, electoral y sus resultados, con el objeto de garantizar que, cualquiera que sea el vencedor, se verá obligado a llevar a cabo la Reforma del Estado y de las instituciones sociales, para culminar la transición de Veracruz y su adaptación al mundo de hoy.

El compromiso debe contener los aspectos principales para construir una verdadera Democracia constitucional como históricamente la hemos concebido los veracruzanos, es decir no sólo como un régimen jurídico y político, sino también como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural:

  • Un nuevo Pacto Social, fundamentado en un Estado moderno, garante de la ley, la justicia, la seguridad y del marco general de la economía; promotor de la salud y la educación de la población, de la infraestructura para el desarrollo.
  • Una Reforma Social y Democrática del Estado, basada en un Pacto para la Gobernabilidad Democrática; la impartición de la justicia y la superación de la desigualdad.
  • El mantenimiento de la economía, estable, abierta y competitiva, complementada por un sector público que, inspirado en los derechos sociales conquistados por los Mexicanos, garantice esos derechos y un constante mejoramiento de la vida de la población.
  • Garantizar los derechos humanos, incluyendo decididamente los de las víctimas de los delitos y los de carácter ambiental.

En este entendimiento, el Gobierno debe establecer y mantener mecanismos e instrumentos de comunicación que privilegien el diálogo permanente y la concertación de acciones, que permitan atender las demandas de la ciudadanía y prevenir o solucionar contingencias sociales.

Por otra parte, el Ejecutivo del estado debe fortalecer los canales de comunicación con los integrantes de los Poderes Legislativo y Judicial, hacerlo en un marco de respeto a las distintas competencias, pero con un ánimo de cooperación en el equilibrio de poderes.

Relación de los Poderes Ejecutivo-Legislativo:

  • Garantizar la participación ciudadana en la formulación, ejecución y evaluación de políticas públicas. Además de las contralorías internas en la administración pública y de los controles que ejerce el Congreso sobre el ejercicio presupuestal, deben implantarse métodos para que a la ciudadanía se le rindan cuentas claras respecto a los resultados de la acción gubernamental, del cumplimiento de metas y objetivos, así como de la mejora de calidad y cobertura de los servicios públicos.

    Para ello es necesario establecer metas claras a los órganos de gobierno, hacer públicos y transparentes los objetivos, establecer mecanismos eficaces de evaluación del desempeño y aplicar sanciones a quienes no obtengan los resultados previstos.
  • Además es indispensable promover ante el Poder Legislativo La Revocación de Mandato.
  • Que el Congreso sea facultado para organizar comisiones de investigación referentes a cualquier ámbito de las actividades gubernamentales, ya que actualmente la Constitución sólo le permite organizar comisiones de investigación relativas a organismos descentralizados y empresas de participación estatal.
  • Procurar incluir en el presupuesto de egresos, programas plurianuales que aseguren la continuidad de proyectos sociales estratégicos.
  • Legislar sobre las labores de cabildeo para que se transparenten los precios de dichos servicios, las personas que los contratan y el objeto de la contratación.

Reformas necesarias

Es indispensable emprender la reforma de la administración pública para crear un servicio profesional de carrera que modernice los procesos y favorezca la eficiencia, la capacitación y el profesionalismo. Considerando la participación de los empleados sindicalizados al servicio del Estado. La reforma del Estado debe incluir la creación de un número cada vez mayor de órganos relativamente despolitizados y al margen de los intereses del gobierno en turno. Por eso, la creación de un servicio profesional de carrera es una tarea imprescindible para la consolidación de la democracia.

Esta reforma, además de reafirmar los derechos individuales y humanos fundamentales, habrá de definir bases modernas de convivencia entre los veracruzanos, que nos proyecten en este nuevo siglo con mayor certidumbre y solidaridad, estableciendo un marco jurídico que propicie una actividad económica moderna, conducente al progreso individual y colectivo, así como a la justicia social.

REFORMA A LA LEY ESTATAL DEL SERVICIO CIVIL

Unas de las conquistas por las que ha luchado el trabajador en general es el reconocimiento de sus derechos fundamentales, como el derecho de preferencia, antigüedad y ascenso, por eso es inaceptable que el estatuto jurídico llamado Ley Estatal de Servicio Civil del Estado de Veracruz no reconozca este derecho.

A partir de las adiciones de los artículos citados de nuestra Constitución, algunas legislaturas locales han expedido leyes correspondientes; la mayoría tomando como medio el Apartado "B" del artículo 123 y la Ley Federal de los Trabajadores del Estado, otras, los apartados "A" y "B" y la LFT, pero aún muchos no consagraron el derecho de los trabajadores a la Prima de Antigüedad, en especial el Estatuto Jurídico que rige las relaciones laborales entre los trabajadores al servicio del gobierno del Estado de Veracruz y sus municipios, no tiene en ningún apartado de la Ley Estatal del Servicio Civil, el reconocimiento de la Prima de Antigüedad, para sus trabajadores.

REFORMA HACENDARIA

La defensa de los intereses, derechos y demandas de los veracruzanos y el impulso del compromiso histórico con el Estado, son el fundamento para la construcción de un gran movimiento social capaz de cambiar el rumbo del desarrollo actual de Veracruz y de proponer una alternativa al neoliberalismo, es decir un proyecto económico soberano.

Veracruz rechaza ser un Estado de traspatio, maquilador, meramente consumidor e imitador de lo que otros hacen y producen. No queremos ser un Estado que aporte mano de obra barata en la República ni en el extranjero. Aspiramos a que en la República se termine con los estados del norte en pleno desarrollo y los estados del sur estancados y sin programas de desarrollo.

Necesitamos de la inversión extranjera, del financiamiento y de la cooperación internacional para recuperarnos, pero nada de esto puede sustituir a la capacidad y el trabajo de los veracruzanos en la construcción de un Estado próspero entre las del mundo, plenamente soberano y fiel a su propia historia.

Así, el compromiso que planteamos es aquel que le abre paso a una profunda reforma de las estructuras económicas, políticas, sociales y culturales, con el fin de ampliar su capacidad para producir riqueza, bienestar y justicia, para consolidar nuestra vida democrática, garantizar libertades, de esta manera, fortalecer la soberanía del Estado. En síntesis el compromiso planteado es para avanzar hacia un nuevo modelo de desarrollo por la construcción de la democracia social.

En resumen la Reforma Fiscal, Social y Democrática del Estado; propone la emancipación del pueblo; su objetivo central es el mejoramiento de la vida económica, social, política y cultural de los veracruzanos. Su sustento principal es el movimiento social de los trabajadores y sus medios son la promoción de una cultura del diálogo, el compromiso democrático y del trabajo productivo de todos los miembros, clases y sectores del Estado.

LA TRANSPARENCIA Y LA RENDICIÓN DE CUENTAS

El término de rendición de cuentas cobra gran importancia en la literatura de la administración pública a finales de los años ochenta y, particularmente, a mediados de los noventa. Por un lado, a causa de las transiciones de los sistemas políticos latinoamericanos de autoritarios a democráticos, en el que la rendición de cuentas se considero como un prerrequisito fundamental para el establecimiento de un régimen democrático (2).

Es preciso reconocer que la administración pública tradicional, ante la falta de acceso a la información y la participación ciudadana en la toma de decisiones, se fue enclaustrando en sí misma, olvidando que sus funciones no eran un fin sino un medio para lograr objetivos más amplios, dejando de lado que los objetivos se relacionan directamente con la población que recibe sus servicios y con la sociedad de la que forman parte (3).

Debiéndose establecer la rendición de cuentas como obligación de todos los niveles de gobierno, impulsando las reformas constitucionales y reglamentarias correspondientes.

Modificar la ley federal de transparencia y acceso a la información para que el ejecutivo estatal no sea juez y parte. El organismo encargado debe ser ciudadano y emanar del congreso estatal con asesoría del Poder Judicial y una participación destacada de la comisión Estatal de Derechos Humanos

CONCLUSIONES:

Por todo lo anterior, la sociedad veracruzana hace un esfuerzo intenso, continuo y comprometido durante muchas generaciones para cimentar y edificar las instituciones que regulan la vida política en la entidad.

Para la nueva forma de hacer política, se debe realizar un cambio de administración, con continuidad y estabilidad, tanto en la vocación democrática y el respeto al pluralismo que existe en la sociedad veracruzana, como en la operación cotidiana del gobierno.

Frente a los posibles desafíos de ingobernabilidad y para alentar un nuevo concepto y práctica del desarrollo que permita hacer florecer la democracia, el Estado de Veracruz requiere ser gobernado por la pasión serena de la política.

Tomando en cuenta los elementos propuestos se podrá lograr una legislación acorde con la realidad político-social imperante en el nuevo milenio, con una ciudadanía demandante de un buen gobierno con resultados.

Notas:

  1. Los Grandes temas de los Veracruzanos. Pp 667-669.
  2. Dieter Nohlen, Reforma Institucional y cambio político.
  3. Quin Brugue, en su ensayo La dimensión Democrática de la nueva gestión pública.

(*) Vicepdte. de Política y Relaciones de la U.N.T. en el Estado de Veracruz.