Domingo Alberto Martínez Reséndiz

Veracruz: un camino

Domingo Alberto Martínez Reséndiz

La historia de la sociedad se caracterizado a lo largo del tiempo por periodos de cambio en su desarrollo. Los estudiosos de estos temas con lucidez han elaborado teorías que describen y explican las diversas etapas que se han ido construyendo como producto de la interacción social.

La refundación del estado mexicano como producto de la revolución social de 1910 y que se plasmo en la constitución de 1917, perfiló el diseño institucional que con algunas variantes subsiste hasta nuestros días. Constitucionalmente, somos una república representativa, democrática y federal, integrada por 31 estados y un Distrito Federal en donde se asientan los poderes federales.

Nuestra forma de gobierno tiene como base el principio de la división de poderes. Ejecutivo, Legislativo y Judicial, como instancias diferenciadas de autoridad cuyas facultades y atribuciones se encuentran jurídicamente reguladas y delimitadas. En los estados miembros de la federación, el esquema se reproduce contemplando a los municipios.

En teoría - constitucional, por supuesto - el entramado jurídico esta diseñado funcionalmente para que todos sus componentes desarrollen armónicamente sus atribuciones y responsabilidades señaladas. También esta expresamente señalado, que la vía electoral es la única jurídicamente válida y legitima para la integración de los Poderes Ejecutivo y Legislativo de la Federación, pero también de las entidades federativas y de los Ayuntamientos.

Durante siete décadas, el país camino con estabilidad y paz social a costa de un fenómeno sociológico no previsto: la instauración de un régimen de partido hegemónico con vocación profundamente presidencialista y centralista. La preeminencia de un poder sobre los otros dio origen a una cultura política totalmente antidemocrática y excluyente.

La dinámica y desgaste de este modelo por muchos años exitoso e incluso admirado por otros, también hay que decirlo, derivo en una serie de contradicciones en su operación política que propiciaron las condiciones para dar paso a reformas paulatinas y graduales. La reforma electoral de 1977, la reforma administrativa de 1982, las reformas constitucionales del articulo 3, 27, 82 y 130 en 1991, y la reforma electoral de 1994 se inscriben en este contexto.

A partir de la crisis que provocaron los resultados en la controvertida elección presidencial de 1988, algunos estudiosos ubican el inicio en nuestro país del proceso social y político conocido como transición a la democracia. Este periodo largo, y a veces errático se ha caracterizado por la liberalización de los mecanismos que obstruían la construcción de una sociedad participativa y democrática.

El gobierno del Presidente Salinas, calificado por un amplio sector de la sociedad como ilegitimo, se vio obligado a construir un acuerdo estratégico con el partido de acción nacional para garantizar la gobernabilidad política y por otro lado, a implementar un programa de acciones concertadas entre el gobierno y algunos sectores sociales para ganar la legitimidad: el programa nacional de solidaridad.

El Presidente Ernesto Zedillo, quien por cierto es el candidato presidencial más votado (17 millones de votos), fue electo en un ambiente crispado y enrarecido por dos hechos relevantes: la aparición del EZLN en Chiapas y el asesinato de Luis Donaldo Colosio, candidato del PRI a la presidencia. En la segunda parte del periodo Zedillista, la oposición ganó la mayoría de las curules en la Cámara Federal y esto provoco una serie de reformas en la ley orgánica y en el reglamento de este Poder. A pesar de ello, hubo la capacidad de los actores y las fuerzas políticas para llegar a acuerdos legislativos institucionales.

La elección del año 2000 se significo por la alternancia en el Poder Ejecutivo Federal sin violencia y con legitimidad. El Poder Legislativo no fue ganado mayoritariamente por el partido de quien ganó la presidencia. Y en el segundo periodo, no sólo no ganaron la mayoría sino que disminuyó su presencia en la Cámara baja.

No hay que olvidar que, aún cuando el hoy Presidente Vicente Fox gano la titularidad del Poder Ejecutivo, en el contexto nacional el PRI mantenía la mayoría de los gobiernos estatales y por ende los congresos locales.

Todo este recuento histórico conocido y vivido por todos ustedes, me va a permitir decir, que las condiciones que hoy vivimos en Veracruz, como resultado de la elección del 5 de septiembre, son nuevas para las fuerzas políticas locales, pero no para la sociedad veracruzana en su conjunto.

Me explico, los ciudadanos que votaron en la elección pasada, emitieron un voto diferenciado que marca puntualmente que las mayorías absolutas ya no existen como las conocíamos. Ahora habrá que construirlas en los espacios reservados para esto, como lo es el Congreso Estatal mediante la política y sin adjetivos.

La incertidumbre democrática provocada por los resultados electorales y su tránsito por los tribunales electorales, fue la principal motivación que condujo al Centro de Estudios para la Transición Democrática A.C., a convocar a este foro sobre "La Gobernabilidad en Veracruz: Reflexiones en voz alta".

La respuesta como todos hemos sido testigos, rebasó las expectativas iniciales, actores políticos de todos los partidos, funcionarios públicos, comunicadores, empresarios, ministros de culto, académicos, intelectuales y ciudadanos con convicción democrática aceptaron el reto.

Los más importante en estos tres días de trabajos, ha sido la generosidad y la disposición de quienes han compartido con nosotros sus reflexiones y preocupaciones, como también quienes han estado al tanto de las disertaciones. El ejercicio, en sí mismo demuestra y ratifica la necesidad de escucharnos con respeto, con atención, pero sobre todo convencernos de que estamos ante nuevos escenarios que demandan de todos nosotros presentes y ausentes, el interés autentico sobre los asuntos públicos.

Concluiría citando al Poeta español León Felipe:

"Voy con las riendas tensas y refrenando el vuelo, porque no es lo que importa llegar sólo, ni pronto, sino, con todos... y a tiempo".

Muchas gracias a todos Ustedes por su participación, Veracruz lo merece.